La iglesia de Puebla de Yeltes acogio en la iglesia la representación de “Juan, el espíritu del amor”, una obra Denis Rafter e impulsada por Diputación de Salamanca que está haciendo un tour por los pueblos de la provincia.
Puebla de Yeltes tiene las dimensiones propias de muchos de los pequeños municipios salmantinos. Sin embargo, cuando las puertas de la iglesia de La Degollación de San Juan Bautistase abrieron para recibir “Juan, el espíritu del amor”, el tamaño del pueblo dejó de ser importante.
Porque la cultura tiene una curiosa manera de cambiar las proporciones.
Una producción profesional de teatro no cambia demasiado cuando llega a un pueblo de varios miles de habitantes o a otro donde viven unas pocas decenas. Los actores siguen siendo los mismos, la música mantiene su calidad, la iluminación tiene que montarse, la escenografía debeadaptarse y todo el equipo realiza el mismo viaje. Lo que cambia es la dimensión de la comunidad que la recibe.
Y precisamente ahí reside una de las decisiones más valiosas de esta gira impulsada por el Áreade Cultura de la Diputación de Salamanca: entender que un espectador de un pequeño pueblo merece la misma consideración que cualquier otro.
La representación de la obra escrita y dirigida por Denis Rafter en Puebla de Yeltes permite hablar de cultura, pero también de igualdad territorial. No como una idea abstracta, sino como algo muy concreto: que una compañía profesional llegue hasta la puerta de una iglesia rural,monte allí su escenario y ofrezca a los vecinos una representación que, de otro modo,probablemente les exigiría desplazarse muchos kilómetros.
El Ayuntamiento, los párrocos y la Diócesis de Ciudad Rodrigo hicieron posible que esa puerta se abriera. La Diputación hizo posible que al otro lado llegara una propuesta cultural de estas características.
David Mingo, como responsable del Área de Cultura durante estos últimos años, ha sido uno de los impulsores de esta manera de entender la programación provincial. La propia documentación de la Diputación recoge su responsabilidad al frente de Cultura y Relaciones Institucionales durante la legislatura 2023-2027. Ahora, con su llegada a la Presidencia de la institución provincial, aquella apuesta adquiere una dimensión diferente, precisamente porque puede contemplarse desde el conjunto de la provincia.
Hay algo profundamente democrático en que el teatro llegue a un lugar donde viven pocas personas. No porque haya que hacer una excepción con los pueblos pequeños, sino porque precisamente ahí se demuestra que la cultura no debería depender de la capacidad de un municipio para organizarla por sí mismo.
Aquella tarde, Puebla de Yeltes recibió a San Juan de la Cruz entre sus propias paredes. La iglesiase convirtió en teatro y unas pocas decenas de vecinos tuvieron delante una producción profesional que había recorrido ya muchos otros lugares de Salamanca.
Quizá eso sea también hacer provincia: conseguir que los kilómetros que separan a unos pueblos de otros no se conviertan en kilómetros que separen a unas personas de la cultura.
Y después de la ovación final, cuando el último foco se apaga y los actores recogen el escenari opara continuar hacia otro municipio, queda algo más que el recuerdo de una representación.
Queda la certeza de que alguien pensó que merecía la pena llegar hasta allí.