El alumnado de los institutos mirobrigenses ha retomado las sesiones de trabajo del programa «Ecoemprende Rural: Innovando por la sostenibilidad», impulsado por la Fundación Ciudad Rodrigo. Durante esta etapa se definirán cinco microproyectos medioambientales tutelados en el centro La Estrella.
Los centros de educación secundaria de Ciudad Rodrigo han reactivado las sesiones de trabajo en grupo correspondientes al programa «Ecoemprende Rural: Innovando por la sostenibilidad», que presentaron el pasado mes de abril. La iniciativa, promovida por la Fundación Ciudad Rodrigo e impartida por el colectivo Ruralízate, ha comenzado su fase práctica con el alumnado de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) perteneciente al IES Tierra de Ciudad Rodrigo.
El plan formativo cuenta con una dotación económica aportada por entidades financieras, compuesta por una ayuda de 10.000 euros procedente de Ibercaja y otra de 5.000 euros concedida por Unicaja, tramitada a través del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. La propuesta tiene como finalidad dotar a la juventud de las zonas rurales salmantinas de herramientas aplicadas a la sostenibilidad, la gestión de residuos y el consumo responsable.
En total, la formación engloba a 63 jóvenes procedentes tanto del IES Fray Diego Tadeo como del IES Tierra de Ciudad Rodrigo. La meta final pasa por idear cinco microproyectos medioambientales, de los cuales al menos dos se llevarán a la práctica en el entorno local, promoviendo a su vez una red juvenil ecoemprendedora de ámbito territorial.
El itinerario diseñado por la organización se estructura a lo largo del año mediante cuatro etapas consecutivas de trabajo conjunto:
Las propuestas planteadas por los estudiantes se integran de manera directa en la Incubadora de Emprendimiento Social del Centro de Innovación Social y Territorial (CIS-CIT) La Estrella de Ciudad Rodrigo. Estas dependencias acogen de forma paralela un programa formativo especializado en el que toma parte una veintena de iniciativas orientadas a dinamizar el tejido social y económico en el oeste salmantino.
La respuesta formativa busca aminorar la pérdida de población juvenil en las comarcas rurales y fomentar modelos sostenibles que ofrezcan salidas laborales vinculadas al cuidado del medio ambiente.