Si los faroles brillaran (traducción de Griselda García)
Si los faroles brillaran, el rostro santo se marchitaría,
preso en un octógono de luz inusual,
y todos los muchachos del amor
se cuidarían de caer en desgracia.
En su oscuridad privada los rasgos
están hechos de carne, pero llega el falso día
y de los labios de ella caen los pigmentos,
las vendas de la momia muestran un pecho antiguo.
Me enseñaron a pensar con el corazón,
pero el corazón, como la cabeza, guía impotente;
me dijeron que piense con el pulso
pero, cuando se acelera, cambia el ritmo de la acción
hasta que el campo y los tejados se nivelan
me muevo tan rápido por desafiar al tiempo, el calmo caballero
cuyas barbas se agitan en el viento egipcio.
He oído muchos años de consejos
y tantos años deberían traer algún cambio.
La pelota que arrojé cuando jugaba en el parque
aún no ha tocado el suelo.