No me canso de repetirlo. Hasta ahora, la izquierda le está comiendo la merienda a la derecha ¡siempre! Ante lo que podíamos calificar como una ciclogénesis de corrupción, que afecta de lleno a personajes relacionados con el gobierno, el gabinete de crisis montado en el nuevo “Semillas Selectas” de La Moncloa salta a escena tapándolo con el primer “resbalón” que sufra alguien relacionado con PP o VOX ,aunque sea tangencialmente o se trate de casos que sucedieron hace años. Viendo sus caras, cualquiera diría que lo consiguen. Los artífices de la campaña son conscientes de que se trata de una artimaña, pero quien sólo está informado por lo que se dice en los medios afines al gobierno, y observa esa orquestación a base de montajes que cuidan hasta el último detalle, llega a creérselo “a pies juntillas”.
Existe, no obstante, un tercer apoyo procedente de los que, estando acostumbrados a disfrutar los beneficios propios del perfecto capitalista, deben ponerse el uniforme de paria para no tener que abandonar su modus vivendi por aparecer criticando al gobierno que hace con ellos la vista gorda.
Sea como sea, lo cierto es que ya lo dice la Biblia: “Los hijos del fraude y la mentira, son más listos que los hijos de la luz y la verdad”. Al final, el gobierno que nos ha caído en suerte sigue capeando todas las tempestades. Basta con ver las ruedas de prensa estatales después de cualquier medida tomada por el ejecutivo. El entusiasmo, y a la vez el descaro con que se expresan ante un micrófono, pueden convencer a cualquier suspicaz.
La posible financiación ilegal del PSOE, los juicios que esperan a alguno de sus miembros y familiares, la catarata de subidas de precios que nos ahogan a todos, los renuncios confirmados en los intentos de justificar la ineptitud demostrada en la grave invasión de Ceuta, los agobios que a última hora están maniatando a Sánchez en el Congreso ¡Eureka! todo pasará a segundo plano agarrándose a los clavos del apartamento de Ayuso y al desahucio de Maricarmen.
La invasión pacífica (¿?) de la Puerta del Sol no es más que un ensayo de lo que sucederá el las calles de todas las ciudades un día después del hipotético triunfo de la derecha en las próximas elecciones generales. Si llevamos cuatro años sin PG, todo es posible, hasta retrasar las elecciones hasta que amaine la tempestad. Cuando llegue ese día que, después del revolcón de las dos caricaturas de Decreto Ley, tendrá que llegar, sonará el toque de zafarrancho de combate tan pronto como el gobierno conservador intente poner en marcha los planes que lleve en sus programas.
Si se quiere acabar con la actual debacle y con este virus llamado sanchismo, tiene que haber medidas duras e impopulares. Asistiremos a movilizaciones, enfrentamientos, destrozos en el mobiliario público -acompañados del correspondiente saqueo de los de siempre-, detenciones, etc. Mucho me temo que la Puerta del Sol se haya convertido ya en el teatro de operaciones de la izquierda y del gremio de los antisistema, cada vez más numeroso y lenguaraz. Ojalá me equivoque, pero creo que ya no será sencillo desalojar esos campamentos montados a todo capricho (¿quién lo paga?) y “urbanizados” con una nomenclatura propia del frente populismo “pata negra”. Si los capitalistas son claramente partidarios de la propiedad privada, los nuevos progresistas se dividen entre los que tampoco reniegan de esa propiedad privada y los partidarios de la propiedad pública y, en algunos casos, de la propiedad ajena. Ahora que los dos grandes sindicatos están pasando una etapa de hibernación, aceleran su marcha sindicatos más refinados: Sindicato de Inquilinas (¿dónde están los de Inquilinos?), Sindicato de la Ceja, Sindicato de Progresistas Forrados, Sindicato de Bustos de TV convertidos en La voz de su Amo, Sindicato de los que Cobran por no Trabajar, etc.
Recientemente, he recibido un whatsapp con la lista de los poseedores particulares del mayor de número de chalets, pisos, apartamentos, etc. Curiosamente, los 20 primeros de esa relación sumaban 203 propiedades -algunos figuraban con más de 20) a nombre de políticos (incluidos, ministros y parlamentarios del PSOE-, periodistas y actores, todos de partidos de izquierda o extrema izquierda y famosos “artistas de la ceja”. Muchos de ellos han acampado en la pradera del Oso y el Madroño -por cierto, lo han dejado hecho unos zorros-, a pensión completa y barra libre. Deberían poner una vela al tovarishch Sánchez y otra a la pobre Maricarmen. El gobierno les está facilitando la posibilidad de intentar remontar el actual descalabro.
Seamos realistas. La izquierda nunca ha sabido perder y Sánchez, más seguidor de Largo Caballero que del viejo Pablo Iglesias, intentará retrotraernos a los tiempos y métodos del Frente Popular. La ocupación de la Puerta del Sol nada tiene que ver con el desahucio de Maricarmen. Quieren frenar, no importa cómo, el posible regreso de la derecha, de lo contrario rodearían el Palacio de La Moncloa. Sánchez pondrá toda la carne en el asador y, si siempre ha sido peligroso atropellando la Ley, veremos hasta dónde está dispuesto a llegar. Yo no me fiaría de la ruptura con Junts. Nada impide que Sánchez vuelva a retirarse unos días a su particular desierto, dispuesto a satisfacer lo que le exigía ese grupo catalán que todo el mundo engloba en la derecha, pero que es un claro exponente de peleteros -adoradores de la pela.
Bueno será que la oposición se haga a la idea de que la situación actual será la foto fija de la calle hasta que lleguen esas elecciones. En cuanto le han pisado un callo a la izquierda, le ha faltado tiempo para reaccionar en toda España. Pronto veremos hasta dónde llegará esa reacción en cadena. Si Sánchez consigue conservar su maillot rojo, pobre España; si lo pierde en favor de la derecha, ya podemos ir atándonos los machos. Primero, una huelga general y, después, escraches diarios.
La empresa Diario de Salamanca S.L, No nos hacemos responsables de ninguna de las informaciones, opiniones y conceptos que se emitan o publiquen, por los columnistas que en su sección de opinión realizan su intervención, así como de la imagen que los mismos envían.
Serán única y exclusivamente responsable el columnista que haga uso de nuestros servicios y enlaces.
La publicación por SALAMANCARTVALDIA de los artículos de opinión no implica la existencia de relación alguna entre nuestra empresa y columnista, como tampoco la aceptación y aprobación por nuestra parte de los contenidos, siendo su el interviniente el único responsable de los mismos.
En este sentido, si tiene conocimiento efectivo de la ilicitud de las opiniones o imágenes utilizadas por alguno de ellos, agradeceremos que nos lo comunique inmediatamente para que procedamos a deshabilitar el enlace de acceso a la misma.