El inicio del año académico en la provincia salmantina revela una doble realidad marcada por la pérdida de alumnado en las aulas y la alta temporalidad del profesorado. Con motivo del Día del Docente, el análisis del sector educativo evidencia los desafíos demográficos y laborales que afronta la comunidad escolar.
El regreso a las aulas el pasado 9 de septiembre ha puesto en marcha el curso escolar 2026-2027 en toda Castilla y León, un periodo lectivo que arranca con un total de 405.000 estudiantes en la Comunidad. Este inicio de la actividad académica viene acompañado de importantes novedades organizativas y un refuerzo en los recursos humanos de los centros públicos.
En el plano laboral, el sistema educativo autonómico registra la mayor plantilla docente de su historia, alcanzando los 37.074 profesores, lo que representa un incremento de 551 profesionales respecto al año anterior. Sin embargo, esta cifra récord contrasta con las demandas de estabilidad del colectivo docente, que celebra su día grande este lunes 5 de octubre.
La provincia de Salamanca se convierte en el principal exponente de las dos grandes problemáticas del sistema: la despoblación rural y la elevada interinidad. Mientras las aulas salmantinas lideran la pérdida de alumnos en la región, los sindicatos alertan de un volumen histórico de plazas cubiertas por personal temporal.
Un total de 45.549 estudiantes han comenzado las enseñanzas de régimen general en la provincia de Salamanca. Esta cifra supone 743 alumnos menos que el curso pasado, lo que representa la mayor pérdida en términos absolutos de toda Castilla y León.
En términos porcentuales, el retroceso salmantino alcanza el 1,61 %, siendo el segundo más acusado de la Comunidad, solo por detrás de la provincia de Ávila, que registra una caída del 1,72 %. Esta tendencia contrasta con la estabilidad del conjunto autonómico, que apenas pierde un 0,07 % de su alumnado.
La evolución de Salamanca difiere notablemente de la situación de otras provincias de la región que sí han logrado sumar estudiantes en este inicio de curso:
La pérdida de alumnado en Salamanca se refleja de forma clara en el primer ciclo de Educación Infantil (de 0 a 3 años). La provincia ha pasado de ofrecer 3.593 plazas el curso pasado a 3.575 plazas en el actual, lo que supone una reducción de 18 puestos.
Este descenso se localiza especialmente en el tramo de 2 a 3 años, que pierde 42 puestos al bajar de 1.935 a 1.893 plazas. Esta caída solo ha podido ser compensada parcialmente por el incremento de plazas para menores de dos años.
La falta de demanda también se evidencia en las vacantes del segundo ciclo de Infantil (3 años). A finales de agosto, la provincia contaba con 1.393 vacantes sin ocupar, de las cuales 491 se localizaban en la capital salmantina.
La baja natalidad se deja sentir con especial dureza en los municipios de la provincia. Durante este curso, Salamanca mantendrá abiertos siete centros o localidades pertenecientes a Colegios Rurales Agrupados (CRA) que cuentan con un número mínimo de escolares.
La distribución de estas escuelas rurales en situación de extrema fragilidad es la siguiente:
Esta realidad muestra la delicada situación de la escuela rural salmantina, que el curso pasado contaba con nueve centros en estas circunstancias (tres de ellos con tres alumnos y seis con cuatro escolares).
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado de que Castilla y León comienza el curso con un récord histórico de 7.834 vacantes docentes adjudicadas en régimen de interinidad. Se trata de la cifra más elevada de la serie histórica analizada por el sindicato desde el año 2011.
En el caso de Salamanca, la cifra de plazas adjudicadas a interinos se sitúa en 780 vacantes. Este dato coloca a la provincia como la cuarta con mayor volumen de interinidad de la Comunidad, distribuyéndose el mapa regional de la siguiente manera:
A nivel autonómico, de las 7.834 plazas adjudicadas, 4.860 corresponden a jornadas completas y 2.974 a jornadas parciales. Esto implica que el 38 % de los docentes interinos trabajará con contratos de jornada reducida durante este curso.
Ante esta situación, el sindicato CSIF exige reformas estructurales urgentes en el sistema educativo, entre las que destacan:
La consejera de Educación, María Pardo, ha reconocido que la tasa de interinidad al inicio del curso se sitúa muy por encima del límite legal del 8 %. En concreto, la tasa alcanza el 9,40 % en el cuerpo de maestros y el 17,81 % en el resto de los cuerpos docentes de la Consejería.
"No hemos podido reducir más porque las oposiciones se convocan cada dos años, pero estamos trabajando en esa línea y en la del diálogo con los sindicatos: a fecha de hoy todos los acuerdos pactados en la mesa sindical están cumplidos", explicó la consejera de Educación, María Pardo.
A pesar de las críticas sindicales, la Consejería destaca que el conjunto de profesores para esta temporada escolar suma 37.974 profesionales (551 más que el curso anterior, lo que supone un incremento del 1,51 %). Este aumento se desglosa en 156 maestros más y 330 nuevos docentes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), catedráticos y técnicos de Formación Profesional.
Asimismo, la consejera defendió que los procesos selectivos se han desarrollado con normalidad, alcanzando una tasa de adjudicación de vacantes de casi el 100 % en maestros y del 96,5 % en el resto de los cuerpos.
Respecto a las quejas de CSIF por la falta de datos oficiales sobre la conflictividad en las aulas durante el curso pasado, debido a la no convocatoria de la sección de convivencia escolar del Observatorio de Castilla y León, la consejera se comprometió a ofrecerlos próximamente.
"Máxima transparencia, en las próximas fechas daremos esos datos", zanjó la consejera de Educación, asegurando que se tomarán las medidas necesarias para facilitar dicha información.
En el ámbito regional, el curso escolar 2026-2027 destaca por la consolidación de la gratuidad en el primer ciclo de Educación Infantil (de 0 a 3 años), que cuenta con una previsión de 23.700 alumnos, lo que representa un incremento de casi el 8 % en la matrícula.
Esta medida se aplica en un total de 639 centros autorizados en la Comunidad, de los cuales 376 son de titularidad pública y 269 se ubican en el medio rural, favoreciendo la conciliación familiar y la fijación de población.
Por su parte, la Formación Profesional (FP) mantiene su tendencia de crecimiento y superará los 51.000 estudiantes en Castilla y León, un 2 % más que el año anterior. La oferta se completa este curso con diversos cursos de especialización que abarcan desde áreas tecnológicas de vanguardia hasta disciplinas tradicionales.