El programa ha contado con conciertos de cámara, la lectura de textos históricos y la tradicional visita nocturna a la celda de la mística tras el toque de campanas a las 21:00 horas.
Jornada de emoción y recogimiento en Alba de Tormes. Vecinos y devotos se han reunido para conmemorar el momento de la muerte y entrada en la vida eterna de Santa Teresa de Jesús en el lugar donde reposa su sepulcro.
La Basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen se ha erigido nuevamente en el epicentro de la espiritualidad teresiana. El templo ha acogido un completo programa de actividades que ha sabido conjugar la solemnidad litúrgica con la puesta en valor del patrimonio, la música y la divulgación histórica.
Durante todo el día, los asistentes han podido participar en diversas eucaristías y realizar la tradicional visita a la Sala de Reliquias, un espacio de gran valor devocional.
La música ha tenido un papel destacado en esta conmemoración con el concierto ofrecido por el Grupo de Clarinetes Évano. Esta actuación musical ha estado dedicada de forma conjunta a Santa Teresa de Jesús y a la beata Ana de San Bartolomé, coincidiendo con el IV centenario de su fallecimiento.
De forma complementaria, se ha procedido a la lectura de la histórica narración del padre Julián Urkiza, OCD. Este texto está dedicado precisamente a la figura de Ana de San Bartolomé, quien fuera la fiel compañera y enfermera de la Santa en sus últimos días.

El momento de mayor solemnidad de la jornada ha llegado con la celebración de la Misa conmemorativa de la muerte de Santa Teresa. La ceremonia religiosa ha contado con el acompañamiento musical de la Capilla Vocal Harmonía de Salamanca, que ha aportado una gran belleza lírica al acto.
Al caer la noche, concretamente a las 21:00 h, el sonido de las campanas señalaba de manera simbólica la hora exacta del fallecimiento de la santa. Posteriormente, los fieles han podido acceder a la visita a su celda, un momento de íntimo recogimiento que ha cerrado los actos de este domingo.