El XXIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos reunirá en Salamanca a sesenta autores internacionales del 4 al 7 de octubre, rindiendo homenaje a Efraín Bartolomé y José Mármol. El coordinador de la cita, Alfredo Pérez Alencart, destaca la consolidación de este evento gratuito que se desarrollará en espacios como el Teatro Liceo y el Casino de Salamanca.
El XXIX Encuentro de Poetas Iberoamericanos arranca este fin de semana en Salamanca con diversas actividades previas que servirán de prólogo a las jornadas centrales del lunes y el martes (pincha aquí para acceder al programa). Esta cita, plenamente consolidada en el calendario cultural, reunirá a sesenta poetas de ambas orillas del Atlántico.
El coordinador del evento, el profesor y poeta Alfredo Pérez Alencart, visitaba los estudios de SALAMANCA AL DÍA, con motivo de esta entrevista sobre el impacto de un certamen que define como un "apostolado poético". Además, destacó el valor de la palabra frente a la inmediatez digital y el estrecho vínculo que une a la ciudad del Tormes con la creación literaria en español y portugués.
Los actos principales se desarrollarán en el Teatro Liceo, aunque el programa se extiende a otros espacios emblemáticos de la capital salmantina. Con una gestión caracterizada por la optimización de recursos y el prestigio internacional, el encuentro rinde este año homenaje al mexicano Efraín Bartolomé y al dominicano José Mármol, junto al pintor Miguel Elías.
En vísperas del Encuentro de Poetas Iberoamericanos, ¿qué pueden esperar los salmantinos y los asistentes de estas jornadas que se concentran el lunes y el martes, aunque cuentan con actividades complementarias?
Los salmantinos pueden esperar una muestra de la mejor poesía que se escribe actualmente en castellano y en portugués, tanto en la península ibérica como en América Latina. Contaremos con una representación de 60 poetas, muchos de ellos plenamente consolidados. Entre ellos destacan los dos homenajeados de esta edición: el mexicano Efraín Bartolomé y el dominicano José Mármol. Ambos son grandes creadores que ya estuvieron en Salamanca en 2005, durante la Cumbre Poética Iberoamericana. El público encontrará una mixtura de voces jóvenes, mayores, hombres y muchas mujeres, reflejo del mestizaje lírico del continente americano. Salamanca tiene el privilegio de contar con una cita poética de primer nivel en el ámbito iberoamericano; es el único encuentro en el mundo que logra este conglomerado entre España, Portugal y América Latina.
¿Qué papel juega la poesía en una sociedad actual tan pegada a las pantallas y dominada por las prisas? ¿Es la poesía el último reducto del humanismo?
Soy bastante permeable a estas apreciaciones. Al igual que muchos, he tenido que adaptarme a los dispositivos digitales. En el ámbito literario, e incluso en el político, lo que encontramos a menudo en las pantallas son eslóganes y frases cortas, y eso, en el fondo, es poesía de síntesis. En apenas tres o cuatro versos se puede condensar una gran imagen. La poesía permite que, si se trabaja bien y con rigor, se pueda reflejar con enorme fuerza una realidad social tan dura como la de los desahucios.

Esta cita alcanza ya su vigésimo novena edición. ¿Cómo nació este proyecto y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?
Ha habido pocos cambios estructurales, pero sí ampliaciones en el número de invitados. El tope actual es de 60 poetas, ya que no queremos que se convierta en un evento masivo; en la lírica, menos es más. Comenzamos en el año 1998, cuando yo era secretario de la Cátedra de Poética Fray Luis de León de la Universidad Pontificia. Aquella primera edición fue un homenaje a la Generación del 98 y contamos con solo dos invitados internacionales: un portugués y un peruano. El resto eran grandes firmas españolas como José Hierro. A partir de la tercera edición, propuse a Pilar Fernández Labrador, entonces concejala de Cultura, ampliar el enfoque hacia Iberoamérica. Ella fue la gran artífice que hizo comprender al alcalde Julián Lanzarote que Salamanca necesitaba un encuentro cultural fijo y anual que consolidara su vínculo histórico con América Latina.
En los inicios se financiaban los viajes de los poetas, pero la situación económica obligó a cambiar el modelo de gestión.
Así es. Al principio se pagaban los traslados, pero con la llegada de la crisis económica dejamos de hacerlo. A pesar de ello, actualmente tenemos una lista de espera equivalente a cuatro encuentros. Los poetas gestionan sus propios viajes a través de sus universidades, ministerios de cultura o fundaciones. Esto permite que el evento sea sumamente económico para la ciudad. Hace años, algunos ciudadanos pensaban que esto costaba entre 80.000 y 100.000 euros, pero la realidad es que el Ayuntamiento apenas aportaba 5.000 euros, de los cuales 3.000 se destinaban a la edición de la antología poética. No se trata de dinero, sino de prestigio y de ser muy selectivos. El premio que otorgamos, que no tiene dotación económica, recibe cada año entre 1.500 y 1.700 manuscritos gracias a su enorme credibilidad.
¿Qué repercusión tiene este evento para la proyección exterior de Salamanca?
La repercusión es enorme. Hoy en día, gracias al impacto de las redes sociales, cualquier contenido del encuentro llega a más de 300.000 personas. A Salamanca le interesa potenciarse turística y culturalmente a nivel internacional. Los poetas que nos visitan difunden su estancia a través de sus perfiles digitales, generando una promoción impagable. Además, muchos de ellos viajan acompañados de sus familias y se alojan en hoteles de la ciudad, lo que genera una rentabilidad directa para la economía y el turismo local.
Usted llegó a Salamanca desde Perú, formó aquí su familia y ha desarrollado su carrera. ¿Es este encuentro una forma de agradecer a la ciudad todo lo que le ha brindado?
Es una vinculación total. Me considero un miembro profundamente agradecido de la Universidad de Salamanca y un ciudadano en deuda con esta tierra. En el año 2018, cuando dedicamos el encuentro a los poetas de Salamanca, aporté fondos de mi propio bolsillo para financiar más de la mitad de una antología de 800 páginas porque el presupuesto oficial no alcanzaba. Este empeño es mi manera de compensar lo mucho que he recibido. Mi vida es la cultura; por suerte, ejerzo como profesor de Derecho del Trabajo, lo que me permite tener independencia económica y vivir la poesía de una forma puramente lírica y desinteresada.
Además de los poetas homenajeados, el pintor Miguel Elías juega un papel fundamental en la imagen del encuentro.
Miguel Elías lleva unos quince años plenamente integrado en este proyecto. El encuentro se clausurará el próximo 7 de octubre con una gran exposición suya en la Torre de los Anaya a las 10:00 horas. La muestra constará de 55 cuadros de la serie "Quijotes de Salamanca" y contará con la aportación de 50 poetas latinoamericanos que han escrito textos inéditos inspirados en su obra. El catálogo, editado por la Diputación de Salamanca, lleva por título "Quijotes para una dama" en homenaje a Pilar Fernández Labrador.
Para finalizar, conviene recordar que el acceso a las actividades es gratuito para el público salmantino.
Absolutamente todo es de entrada libre. Aunque algunas actividades en colegios o bibliotecas tienen un aforo más complejo por cuestiones de espacio, los grandes actos están abiertos a la ciudadanía. El domingo 4 de octubre celebraremos una víspera poético-musical en el Casino de Salamanca a las 20:00 horas. Asimismo, las sesiones principales del lunes 5 y el martes 6 de octubre en el Teatro Liceo serán de acceso libre hasta completar el aforo. Invito a todos los salmantinos a disfrutar de esta selección de la mejor poesía de España, Portugal e Iberoamérica.

Fotos de Toni Sánchez