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"Me considero tan salmantino como marroquí; esta ciudad es mi hogar"
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Entrevista

"Me considero tan salmantino como marroquí; esta ciudad es mi hogar"

Publicado 22/09/2026 21:07

Othmane Hijaoui, que llegó con 12 años a Salamanca, analiza la evolución de la comunidad marroquí en la provincia tras más de dos décadas de residencia

Othmane Hijaoui llegó a Salamanca con apenas 12 años. Hoy, a sus 34, este salmantino de adopción y origen marroquí ejerce como vocal de la Comunidad Islámica de Salamanca, observando con perspectiva el arraigo y la evolución de sus compatriotas en la provincia. Tras más de dos décadas en la capital del Tormes, su discurso refleja una integración absoluta en una ciudad que ya considera su hogar.

Su historia familiar muestra las complejas redes de la migración moderna. Othmane vino para reunirse con su madre, quien emigró primero de forma independiente, abriendo camino en una época en la que no era habitual que las mujeres viajaran solas. Actualmente, Othmane reside en Salamanca junto a su esposa y su hija de seis meses, mientras que sus dos hermanas viven en Marruecos y Canadá.

A través de su experiencia personal y su labor comunitaria, Hijaoui analiza la transición de una población que ha pasado del campo y la construcción al emprendimiento, consolidando una convivencia pacífica y natural con la sociedad salmantina.

De Armenteros al empleo

Su camino formativo comenzó en un entorno muy particular de la provincia: el colegio internado de Armenteros. "Al haber distintas nacionalidades, no te sentías diferente, todo el mundo era extranjero", recuerda sobre una etapa que facilitó su aprendizaje del castellano. Gracias a la inmersión constante y a sus nociones de francés, logró comunicarse con fluidez en apenas un año.

Tras el Bachillerato, cursó un grado superior de prótesis dental e inició la carrera de Pequeña y Mediana Empresa en la USAL, estudios que dejó en segundo año por una oferta laboral. Actualmente trabaja en una empresa de asistencia médica y en carretera internacional, un puesto que requiere el uso constante de los cuatro idiomas que domina: árabe, español, francés e inglés. "Damos asistencia telefónica en los cinco continentes", explica.

Familias asentadas

"Hay de todo, pero sí que hay una comunidad bastante asentada", explica Othmane. La primera generación importante de marroquíes llegó a Salamanca a finales de los 90 y principios del 2000. Hoy en día, la mayoría han formado familias estables con hijos nacidos en tierras salmantinas.

"La generación nacida aquí todavía está entre los 10 y los 14 años, no suelen sobrepasar los 20", detalla. Estos jóvenes son bilingües y con mentalidad europea. "Ya son españoles, por así decirlo. Ir a otro país les parece ser extranjeros", añade, destacando que la integración de los menores es total gracias al sistema educativo y la convivencia diaria.

El nuevo autoempleo

El mercado laboral ha experimentado una notable transformación. Si bien los pioneros se empleaban en el campo y la construcción, hoy existe una clara tendencia hacia el autoempleo. "La gente se quiere diversificar y ser más emprendedora porque hay más facilidades cuando ya aprendes la lengua y tienes habilidad", apunta Hijaoui. Negocios como peluquerías, carnicerías, empresas de pintura y reformas son ejemplos de este dinamismo.

Respecto al rol de las mujeres, Othmane destaca la coexistencia de diferentes realidades. "Hay de todo; hay mujeres trabajadoras, solteras y otras dedicadas a la crianza". En su caso, su madre emigró sola y siempre fue trabajadora. En otras familias, la logística hace que la mujer se centre temporalmente en el cuidado de los menores mientras el padre trabaja; situaciones idénticas a la de cualquier familia salmantina.

Barrios y vivienda

La distribución geográfica de la comunidad marroquí en la capital tiene dos núcleos claros: el histórico barrio de Garrido y, de forma más reciente, San José, además de familias distribuidas por la provincia.

En cuanto a los espacios de socialización, Othmane aclara que no existen guetos ni puntos de reunión exclusivos. Aunque la mezquita es un centro espiritual importante, el día a día se desarrolla en los espacios públicos habituales. "Vamos a cualquier cafetería a sentarnos, no hay un punto fijo. Es verdad que si una cafetería es de dueño marroquí puede haber más comunidad, pero vamos a cafeterías españolas perfectamente a tomar un café", señala con naturalidad.

Al ser preguntado por posibles prejuicios o dificultades de convivencia, es tajante: "En general, la gente te acepta perfectamente, no hay disputas con la comunidad salmantina". Admite que la barrera del idioma puede ser un obstáculo al principio, y señala que el principal problema actual es el acceso a la vivienda: "Ahora mismo el alquiler es un poco difícil, pero eso ya es para todos", matiza, equiparando sus preocupaciones a las de cualquier vecino de la ciudad. "Siempre que seas una buena persona y te portes como debes, no vas a encontrar problemas", afirma.

El espejo de Ceuta

Como miembro de la comunidad, reflexiona sobre la actualidad migratoria y los sucesos en la frontera de Ceuta: "Nos ha chocado mucho, porque fue un movimiento de un día para otro, una avalancha social de gente que quería cruzar".

Othmane aporta un dato crucial sobre la desinformación que espolea estos movimientos: "Sinceramente, yo, cuando escuché esto, creo que era el último día donde cualquier persona que entre nadando no podrán devolverla. Por eso hubo esa masa de gente". Esta falsa creencia sobre un supuesto cambio legal inmediato demuestra cómo los rumores manipulan las esperanzas de quienes buscan un futuro mejor.

Por ello, advierte sobre el peligro de las expectativas irreales fomentadas por el entorno digital: "Mucha gente se cree que va a encontrar dinero fácil en Europa, pero no es así. Tienen una imagen idealizada por las redes sociales". Su mensaje para quienes aspiran a emigrar es de realismo: "Hay que sufrir para llegar a lo que quieres, no vas a encontrar el dinero tirado en la calle. Si trabajas, al final lograrás esa estabilidad material, pero requiere un gran esfuerzo".