El primer partido en casa de la temporada del Cadete A se ha convertido en un emotivo homenaje a Adrián Ibarra Martínez, arropado por su familia, la cantera del club, autoridades locales y el apoyo del fútbol provincial y nacional.
El fútbol volvió este sábado a rodar sobre el césped de La Muge, pero durante unos minutos el balón quedó en un segundo plano. El que estaba llamado a ser el primer partido en casa de la temporada 2026/2027 para el Cadete A se convirtió en un encuentro con un significado diferente: un momento para recordar a Adrián Ibarra Martínez, que iba a formar parte del equipo esta temporada y cuya ausencia estuvo presente en cada rincón del campo.
El club quiso que su primer partido como local del equipo fuera también una forma de decirle a Adrián que sigue formando parte de la familia, "Esta siempre será su casa", fue uno de los mensajes que acompañó un homenaje nacido desde la propia cantera y que reunió a jugadores, entrenadores, familias y miembros de la directiva de las distintas categorías del club.
Antes del comienzo del encuentro, los jugadores se situaron en dos líneas para formar un paseillo por el que pasaron los padres de Adrián y los integrantes del Cadete A, junto al equipo visitante, el Sporting Carbajosa. El césped se convirtió durante unos instantes en un lugar de recuerdo y respeto.
Al acto asistieron también el alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, el teniente de alcalde, Ramón Sastre, y el concejal de Deportes, Víctor Gómez, además de dos representantes de la Policía Local.
El reconocimiento quiso tener especialmente presentes a los compañeros con los que Adrián iba a compartir vestuario esta temporada. Desde el club se recordó que se trataba de un homenaje nacido "de los niños de la cantera y, sobre todo, de los que han sido sus compañeros, hecho desde el corazón".
"Lo que tendría que ser un partido de fútbol, lo vamos a compartir en homenaje", señalaron desde el club ante los asistentes, poniendo palabras a una mañana en la que el resultado deportivo quedó inevitablemente en segundo plano.
Durante el acto también se dirigieron unas palabras a la familia: "Querida familia de Adrián Ibarra Martínez, sabemos que estos actos son dolorosos, pero desde la que será siempre su casa, teníamos que realizar este homenaje".
El club quiso entregar a los padres de Adrián varios ramos de flores como muestra de cariño y acompañamiento. También el Sporting Carbajosa quiso tener un detalle con la familia, entregandoles un ramo de flores, antes de comenzar el encuentro.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la entrega de la camisetadel equipo de Adrián enmarcada, un recuerdo que permanecerá como símbolo de la que iba a ser su etapa con el equipo.
Junto a sus padres estuvieron también entrenadores, jugadores de diferentes categorías, miembros de la directiva y numerosas personas vinculadas al club, que quisieron acompañar a la familia en una mañana en la que las emociones estuvieron muy presentes.
El homenaje sirvió también para poner en valor las numerosas muestras de cariño recibidas por la familia desde distintos puntos de la provincia y del ámbito deportivo. Desde el club se agradeció el apoyo mostrado por clubes de fútbol y de otras disciplinas deportivas, así como por las diferentes federaciones.
Entre ellas, se destacó la cercanía de la Federación de Fútbol de Salamanca, la Federación de Castilla y León y la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Durante el acto también se recordó el mensaje de apoyo que el seleccionador nacional absoluto, Luis de la Fuente, habría trasladado a los familiares y compañeros de Adrián en estos momentos.
Y después llegaron las lágrimas, el silencio y el fútbol. El partido comenzó, pero el significado de la jornada ya había quedado escrito antes de que el balón echara a rodar.
Los jugadores saltaron al campo sabiendo que aquel no era un partido más. Era el primero de una temporada que Adrián iba a comenzar junto a ellos y que, sin embargo, ha arrancado con su recuerdo muy presente.
Antes del pitido inicial, todos los presentes guardaron un minuto de silencio en su memoria.
Porque aquella mañana La Muge no fue solamente un campo de fútbol. Fue también un lugar para abrazar a una familia, para recordar a un compañero y para dejar constancia de que, aunque el tiempo avance y los partidos continúen, hay nombres que permanecen ligados para siempre a una camiseta, a un vestuario y a una casa,"Siempre estarás en nuestro corazón, Adrián Ibarra Martínez".