El aparcamiento del restaurante Picosa, en el barrio salmantino de Tejares, acogerá el próximo sábado 26 de septiembre la sexta edición de la concentración de vehículos clásicos
El barrio salmantino de Tejares se prepara para acoger una de las citas más esperadas por los amantes del motor de la provincia. El aparcamiento del restaurante Picosa, ubicado en la avenida Lasalle de Salamanca, será el escenario de la sexta edición de la concentración de vehículos clásicos e históricos.
El evento se celebrará el próximo sábado 26 de septiembre de 2026 en un horario comprendido entre las 16:00 y las 23:00 h. La jornada promete convertirse en un punto de encuentro lleno de nostalgia, convivencia y auténticas joyas sobre ruedas para todos los asistentes.
La iniciativa, que nació de la mano de su organizador único, Chema Cabrero, ha experimentado un crecimiento imparable desde su primera edición. Lo que comenzó como una pequeña reunión de aficionados se ha consolidado como una cita de referencia en el calendario automovilístico local.
Para esta sexta edición, el éxito de convocatoria ha sido rotundo al alcanzar el límite de capacidad del recinto con un total de 100 vehículos inscritos. La organización se ha visto obligada a abrir una lista de reserva ante la imposibilidad física de albergar más automóviles en el espacio disponible.
Su afición por el mundo del motor nació tras acompañar a sus amigos a diferentes concentraciones con su vehículo moderno, lo que le ha llevado a enamorarse del ambiente familiar y cercano que rodea a este mundo. "Compré mi primer clásico, que fue un SEAT 131 automático del año 76, que es una cosa rarísima, una joya, que la tiene hoy por hoy un amigo mío aquí en Salamanca", ha relatado Cabrero sobre sus primeros pasos en este sector hace unos siete u ocho años.
Lo que ha comenzado como una pequeña reunión entre aficionados, se ha consolidado hoy como un evento de referencia en la ciudad. La evolución de las cifras ha sido notable. "A la primera vinieron 10 coches", ha recordado el promotor. El segundo año la cifra ha ascendido a una treintena, el tercero ha superado el medio centenar, y en la edición pasada se han congregado unos 70 vehículos.
Para esta sexta edición, el éxito ha sido rotundo al alcanzar el límite de capacidad del recinto. "Nunca pensé en llegar a 100 coches, yo creo que es una concentración grande", ha confesado Cabrero, quien ha tenido que dejar a varios interesados en una lista de reserva ante la imposibilidad física de acoger más automóviles.
El mérito de esta convocatoria ha resultado aún mayor al tener en cuenta la infraestructura organizativa. "Es un orgullo que haya conseguido hacer esto, yo solo, sin una asociación detrás, sin un grupo de clásicos detrás", ha destacado con satisfacción.
A pesar de asumir el peso de la gestión, el organizador resalta el apoyo fundamental de su entorno. El encuentro cuenta con la colaboración de la Peña del Botijo de Tejares, de sus amigos, de su esposa y de la propietaria del restaurante Picosa, quien asume los gastos de la barabacoa de todos los participantes.
Gracias a este respaldo, la concentración mantiene su carácter totalmente gratuito. Los participantes no deben abonar ninguna tasa por la inscripción, los dorsales o la cena, lo que diferencia a esta cita de otras del sector.
Además, el evento cuenta con un particular sistema de premios basado exclusivamente en donaciones de empresas locales. Cabrero ha evitado recibir aportaciones económicas, optando únicamente por regalos para "conseguir llegar a duplicar regalos, es decir, que todos los participantes se lleven al menos dos", ha asegurado, garantizando que el sorteo se ha realizado de forma equitativa mediante el número de dorsal..
La exposición ofrecerá a los visitantes un recorrido por varias décadas de la historia del automóvil. El público podrá contemplar modelos que van desde los años treinta hasta vehículos matriculados en 1997, año límite para adquirir la consideración de clásicos.
Entre las piezas expuestas se encontrarán modelos representativos de las décadas de los cincuenta, sesenta, setenta y ochenta. El organizador advierte de que muchos de estos coches "ya no se van a ver por las carreteras" debido a las restricciones de tráfico vigentes, lo que convierte la cita en una oportunidad única para contemplarlos.
Cabrero anima a los salmantinos de todas las edades a acercarse a Tejares para disfrutar de una tarde que, para los mayores, "les recordará su infancia o su juventud y el coche que tenía el padre o el abuelo".