El Palacio Episcopal de Ciudad Rodrigo abre sus puertas en un recorrido guiado por su historia y patrimonio. La visita revela obras de Luis de Morales y Joaquín Sorolla, así como estancias eclesiasticas conservadas en el tiempo.
El Palacio Episcopal de Ciudad Rodrigo ha vuelto a abrir sus puertas esta mañana para mostrar parte de su patrimonio a través de una visita guiada por sus principales estancias.
El recorrido, dirigido por la guía Ana Lucas, contó con visitantes procedentes de distintos puntos de España, entre ellos León y Madrid, además de un grupo de Villar de la Yegua y Castillejo Martín Viejo que se desplazó expresamente para conocer el edificio. Posteriormente, el grupo visitó también la Catedral de Santa María.
La visita permitió conocer espacios como la capilla, el Salón del Trono y el despacho del obispo, además de diferentes obras de arte y objetos litúrgicos conservados en el palacio.
Entre las piezas más destacadas se encuentra un óleo de Cristo atribuido a Luis de Morales, conocido como «el Divino Morales», así como dos obras atribuidas a Joaquín Sorolla. El recorrido también permitió descubrir antiguos objetos litúrgicos, mobiliario histórico y otras piezas vinculadas a la historia de la diócesis.
El recorrido comenzó por la entrada y el pasillo principal hasta llegar a la capilla, una de las estancias más importantes del edificio. En ella se encuentra un retablo histórico y varias obras pictóricas, entre ellas una pintura atribuida a Luis de Morales que fue hallada por Julián López en un trastero. La obra está acompañada por representaciones de Santiago, San Nicolás, Santa Herrera y Santa Catalina de Alejandría, además de una Sagrada Familia en la que San José aparece vestido de franciscano, en referencia al paso de San Francisco de Asís por Ciudad Rodrigo en 1214.
Otro de los espacios destacados fue el Salón del Trono, utilizado antiguamente para recepciones oficiales y otros actos, como el nombramiento de cargos. La estancia conserva el sillón con las iniciales del obispo José Tomás de Mazarrasa, recordado como un prelado muy querido en Ciudad Rodrigo. Precisamente, hace unas semanas varios familiares del obispo visitaron Ciudad Rodrigo y su tumba para honrar y recordar su figura.
La decoración del salón incluye cuadros de un pintor de Orihuela y muebles de madera de nogal realizados por una familia de artesanos portugueses. El último obispo que uso tanto el salón del trono como la capilla fue con el velatorios como el de don Demetrio en 1998.
La visita continuó por el despacho del obispo, que conserva buena parte de su decoración y elementos originales. Entre ellos destacan un calendario abierto en 1959, una gran biblioteca y un cuadro con los doce obispos.
El Palacio Episcopal mantiene además su vinculación con el mundo cinematográfico, ya que sus estancias han servido como escenario para diferentes producciones de la productora mirobrigense Stellarum Films, dirigida por Pablo Moreno.
Tras finalizar el recorrido por el Palacio Episcopal, el grupo se trasladó a la Catedral de Santa María, donde pudo conocer diferentes espacios del templo, como el coro, la puerta principal, la nave central, el altar y las distintas capillas y obras de arte.
Una jornada llena de cultura e historia que volvió a permitir con esta visita a conocer el patrimonio de Ciudad Rodrigo.