La actividad formativa para el curso 2026-2027 contará con siete grupos de trabajo distribuidos entre lunes, martes y miércoles. Los alumnos aprenderán técnicas tradicionales de recuperación de mobiliario y expondrán sus trabajos al finalizar el curso.
La iniciativa cultural inicia su periodo de inscripción presencial para la campaña 2026-2027 durante esta semana. Los interesados en recuperar muebles y objetos antiguos podrán formalizar su solicitud en el edificio de La Concha los días 17 y 18 de septiembre.
El Taller de Restauración de Antigüedades de Ciudad Rodrigo arranca una nueva edición con el objetivo de enseñar técnicas tradicionales de recuperación de mobiliario. Esta propuesta formativa cuenta con una amplia trayectoria en el municipio mirobrigense y atrae anualmente a numerosos vecinos.
Bajo la dirección de Loly Medina Calvo, las clases prácticas se impartirán en el edificio de La Concha. En este espacio, los alumnos trabajarán directamente sobre sus propias piezas para devolverles su aspecto original o darles un nuevo uso.
El programa formativo abarca la intervención en una gran variedad de soportes, desde sillas y mesas hasta armarios, baúles o espejos. Durante el aprendizaje, se emplearán técnicas para tratar materiales como madera, metal, yeso, latón y fibras vegetales.
El proceso de inscripción se llevará a cabo de forma estrictamente presencial en las dependencias de La Concha. Las personas interesadas deberán acudir en los días y franjas horarias habilitadas para tal fin:
Para facilitar la asistencia, la organización ha estructurado la actividad en siete grupos de trabajo diferentes. Las sesiones formativas se distribuirán entre las jornadas de lunes, martes y miércoles de la siguiente manera:
Cada intervención requiere un estudio previo y personalizado de la pieza para analizar su estado de conservación. De este modo, los participantes asimilan los conocimientos teóricos mediante la práctica directa sobre objetos reales.
Además de su valor educativo, el taller fomenta la sostenibilidad y el reciclaje. En ediciones anteriores, muchos de los muebles recuperados por el alumnado procedían directamente de la basura, evitando así su pérdida definitiva.
El esfuerzo de los alumnos se mostrará al público al finalizar el curso en la Casa Municipal de la Cultura. Esta tradicional exposición reúne anualmente decenas de trabajos que reflejan la paciencia y el cuidado aplicados en cada restauración.