Viernes, 11 de septiembre de 2026
Volver Salamanca RTV al Día
El programa RELEO y los bancos de libros, un apoyo para las familias de Ciudad Rodrigo
X

CIUDAD RODRIGO | EDUCACIÓN

El programa RELEO y los bancos de libros, un apoyo para las familias de Ciudad Rodrigo

Sofía García
Publicado 11/09/2026 14:39

Cerca de 500 alumnos recurren este curso al programa de préstamo y ayudas para disponer de sus libros de texto.

El inicio del curso escolar supone cada año un importante desembolso para las familias. A los gastos habituales de material escolar, como mochilas, cuadernos, bolígrafos o pinturas, se suma uno de los principales costes: los libros de texto, cuyo precio puede rondar los 250 euros por alumno, dependiendo del curso y de los materiales que se necesiten.

Para tratar de reducir esta carga económica, los centros educativos cuentan con el programa RELEO, impulsado por la Junta de Castilla y León y basado en la reutilización y préstamo de libros de texto, además de las correspondientes ayudas económicas para las familias beneficiarias.

El programa comenzó en el curso 2012-2013 como una experiencia piloto para fomentar la reutilización de los libros de texto. Posteriormente, en 2014, la Junta reguló formalmente su funcionamiento y, en 2019, nació RELEO PLUS, el actual sistema de gratuidad de libros de texto, que amplió el modelo de préstamo y las ayudas económicas.

En Ciudad Rodrigo, los diferentes centros educativos trabajan durante estas semanas en la organización, clasificación y reparto de los libros, con cientos de alumnos que participan en el programa.

Ayudas y reutilización para reducir el coste de los libros

El programa combina las ayudas económicas de la Junta de Castilla y León con el préstamo y la reutilización de los libros de texto. Para este curso, las cuantías de las ayudas ascienden a 280 euros para Educación Primaria y 350 euros para Educación Secundaria Obligatoria. Estas becas se conceden según la renta de las familias.

El sistema no abarca todos los cursos de la misma manera. La ayuda mediante el programa se aplica desde 3.º de Educación Primaria hasta 4.º de ESO. En 1.º y 2.º de Primaria, los materiales tienen carácter fungible, ya que están pensados para que los alumnos escriban, realicen ejercicios o desarrollen actividades directamente sobre ellos, lo que impide su posterior reutilización. Por su parte, Bachillerato no está incluido en este programa, al tratarse de una etapa educativa no obligatoria, aunque existen otras ayudas destinadas a apoyar los estudios.

Cuando un centro no dispone de ejemplares suficientes para cubrir las necesidades de un alumno beneficiario, la familia puede adquirir los libros que falten y presentar posteriormente la factura para tramitar el abono correspondiente de la ayuda.

Una parte fundamental del sistema son también las donaciones de las familias. Los libros que todavía se encuentran en buenas condiciones pueden entregarse al centro una vez finalizado el curso para incorporarlos al banco de libros y permitir que otros alumnos puedan utilizarlos en años posteriores. Esta colaboración permite, además, facilitar ejemplares a estudiantes que no son beneficiarios de una ayuda cuando existen suficientes libros disponibles.

Para facilitar este control, los libros son catalogados e identificados, registrando qué ejemplar recibe cada alumno y permitiendo comprobar posteriormente su devolución. Los centros también insisten a las familias y a los estudiantes en la importancia de forrar, identificar y cuidar los libros, ya que su buen estado determina que puedan volver a utilizarse.

RELEO en los centros educativos mirobrigenses

El programa está presente este curso en los diferentes centros educativos de Ciudad Rodrigo, aunque la situación varía según el número de solicitudes, la matrícula de cada nivel y la disponibilidad de ejemplares.

En el colegio Miróbriga, más de 132 alumnos de Primaria participan en el sistema de préstamo. La distribución ronda los 30 alumnos de tercero, 41 de cuarto, 27 de quinto y 36 de sexto. El centro se encarga de catalogar e identificar los ejemplares para facilitar su control y posterior devolución.

En el colegio San Francisco, la falta de ejemplares ha afectado especialmente a 3.º y 5.º de Primaria. En 3.º, los libros disponibles solo han permitido cubrir aproximadamente a la mitad del alumnado, unos 22-24 alumnos. En 5.º, aunque todos los estudiantes han recibido algún libro, no ha sido posible completar los lotes de todos los alumnos, por lo que algunas familias han tenido que adquirir por su cuenta los ejemplares que faltaban. En cambio, en 4.º y 6.º de Primaria sí ha habido libros para todos los alumnos que los solicitaron.

Las Misioneras de la Providencia han recibido alrededor de 160 beneficiarios. El centro también trata de facilitar libros a alumnos que no son beneficiarios de la ayuda cuando dispone de ejemplares suficientes, algo que es posible en buena medida gracias a las donaciones realizadas por las familias.

Por su parte, el IES Tierra de Ciudad Rodrigo cuenta con 144 alumnos beneficiarios. La preparación del material comenzó en julio con la participación de personal del centro.

En el IES Fray Diego Tadeo, la situación también presenta diferencias según los cursos. En 1.º de ESO, alrededor del 75 % del alumnado es beneficiario y unos 20 estudiantes no disponen de libros por falta de ejemplares. En el resto de la ESO existe un banco suficiente para atender a la mayoría del alumnado.

Cuando los centros no disponen de los libros necesarios, las familias de los alumnos beneficiarios pueden adquirir los ejemplares que falten y justificar posteriormente el gasto mediante la correspondiente factura.

El cuidado de los libros, clave para mantener los bancos

Detrás del reparto de los libros existe un importante trabajo de organización por parte de los centros educativos. La preparación de los lotes implica recoger, clasificar, catalogar y asignar los ejemplares, además de gestionar posteriormente las devoluciones y comprobar el estado del material.

La necesidad de mantener los libros durante cuatro años antes de su renovación convierte su conservación en una pieza fundamental del programa. Un ejemplar que se mantiene en buenas condiciones puede pasar de un alumno a otro durante varios cursos, permitiendo aprovechar los recursos disponibles y reducir el gasto de las familias.

Por este motivo, los centros recomiendan forrar, identificar y cuidar los libros, así como devolverlos en buenas condiciones al finalizar el curso. La colaboración de las familias y de los propios alumnos resulta especialmente importante para que los bancos puedan disponer de ejemplares suficientes en los cursos siguientes.

En Ciudad Rodrigo, el funcionamiento del programa muestra así una realidad desigual: mientras algunos niveles cuentan con libros suficientes para atender la demanda, otros afrontan dificultades derivadas principalmente del aumento de matrícula, que un año en una clase hay más gente que es becada que libros o de la renovación de determinados manuales. Las ayudas económicas, el trabajo de los centros y las donaciones de las familias permiten que el sistema llegue cada año a un mayor número de estudiantes y que los libros puedan seguir utilizándose durante el periodo previsto.