La iniciativa de Colectivos de Acción Solidaria (CAS) responde a la filosofía de la atención personalizada, cuyo fin último es que la persona mayor mantenga la autonomía para decidir cómo y dónde quiere vivir
“Feliz en mi casa y en mi entorno” es un programa de Colectivos de Acción Solidaria (CAS), que se está desarrollando en Castilla y León, que pretende experimentar y pilotar el modelo de atención centrada en la persona, apostando por la permanencia de las personas mayores en su casa y en su entorno, respetando sus deseos y preferencias, cuando las limitaciones propias de la edad o la aparición de las primeras fases de la dependencia requieren apoyos necesarios para que esa opción sea viable, frente al modelo más extendido de institucionalización en centros residenciales.
Responde a la filosofía de ese nuevo enfoque de atención centrada en la persona, cuyo fin último es que la persona mayor siga teniendo la autonomía para decidir cómo y dónde quiere vivir, conforme a su proyecto de vida.
La actividad fundamental consiste en la prestación del servicio de asistencia personal durante un año a nueve personas en cada uno de los territorios de las distintas entidades asociadas a CAS que participan en el programa. En diálogo con los ayuntamientos, CEAS y agentes sociales, se seleccionan las personas que van a recibir esta asistencia: personas vulnerables, en situaciones de soledad o en la antesala de la dependencia.
Así, Escuelas Campesinas de Salamanca atiende desde este programa a nueve personas en la zona del Bajo Tormes, cinco mujeres y cuatro hombres, repartidas en las localidades de Villaseco de los Reyes, Sardón de los Frailes, Almendra, Trabanca y Villarino de los Aires. La responsable del programa es Nuria Vicente, educadora social, quien se encarga de todo el proceso: entrevista inicial con las personas que se acogen al programa; comunicación con sus familiares; elaboración de la historia de vida y el proyecto de vida de cada una de las personas mayores, haciéndolas partícipes y escuchando sus deseos y demandas; ayuda en la tramitación del reconocimiento de la dependencia si fuera necesario, etc., y quien realiza también una asistencia personal de calidad, que se centra en la escucha y apoyo emocional, el acompañamiento o el cultivo de las aficiones personales.
Pero no menos importante es el apoyo necesario para favorecer la participación social y comunitaria. “Cuando hay apoyo y cuidado, la participación vuelve. Acompañar también es abrir puertas a la participación comunitaria”, apostilla Nuria. Y así lo pueden testimoniar varias de las personas participantes en el programa.
Otra necesidad que se aborda desde este programa es la cualificación profesional personas que aspiran a trabajar como asistentes personales, pues es la figura del asistente personal la que mejor se adecúa al modelo de vida independiente en que se fundamenta este programa. En este sentido, Colectivos de Acción Solidaria ofrece formación para asistentes personales a través de la plataforma Moodle de la organización, y facilita a las entidades donde existe demanda la impartición de cursos de 50 horas de duración, que están posibilitando a muchas mujeres con escasa cualificación, especialmente a mujeres migrantes, la inserción laboral en el ámbito de los cuidados.
La Gerencia de Servicios Sociales de la JCyL viene respaldando este programa, subvencionado con cargo a la asignación tributaria del IRPF, con una excelente valoración del mismo, pues coincide con la estrategia de desinstitucionalización que la JCyL está impulsando.