Marcos Iglesias leyó en la Plaza Mayor el manifiesto «Ceuta somos todos», acompañado por concejales del PP y Vox; los ediles socialistas no participaron en la convocatoria
Bajo un sol todavía intenso y con temperaturas más propias del verano que del mes de septiembre cerca de 800 mirobrigenses se concentraron este miércoles en la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo para mostrar su respaldo a Ceuta y a sus ciudadanos, respondiendo así a la convocatoria realizada a escala nacional por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).
La concentración congregó a un número notable de vecinos, algunos de ellos portando banderas españolas, a los que se sumaron también turistas procedentes de otras ciudades que se encontraban en la localidad a las ocho de la tarde y decidieron participar en la convocatoria.
El acto pretendía trasladar el apoyo del municipalismo español a los ceutíes ante la situación generada por la entrada masiva e irregular de miles de personas a través de la frontera durante los días 30 y 31 de julio, así como reclamar una respuesta coordinada de las distintas administraciones ante las consecuencias derivadas de aquella situación.
Al frente de la concentración se situó el alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, acompañado por integrantes de su equipo de Gobierno y por la concejal de Vox Patricia Martín. La representación municipal del Partido Socialista no participó en el acto, al igual que sus simpatizantes.
Marcos Iglesias fue el encargado de dar lectura al manifiesto de la FEMP, un documento que se hizo público de manera simultánea en aquellos ayuntamientos españoles que secundaron la convocatoria.
La afluencia de público hizo evidente, además, que el dispositivo de sonido previsto para la concentración resultaba insuficiente para una convocatoria de estas dimensiones. El pequeño altavoz utilizado habitualmente en actos de menor asistencia apenas permitía seguir con claridad la lectura desde las primeras filas, mientras buena parte de los concentrados tuvo dificultades para escuchar el contenido del manifiesto.
Bajo el título «Ceuta somos todos», la declaración institucional expresa un respaldo firme a la ciudad autónoma y a sus habitantes, al tiempo que advierte de la situación de tensión extraordinaria que la permanencia de un elevado número de personas estaría provocando sobre los servicios públicos, los recursos disponibles y la vida cotidiana de Ceuta.
El documento reclama, ante esta circunstancia, una respuesta de Estado, con la participación y el compromiso de todas las administraciones públicas, y subraya que la soberanía española sobre Ceuta no está en cuestión y que la integridad territorial de España no es negociable.
Asimismo, el manifiesto recuerda la condición de la frontera ceutí como frontera exterior de la Unión Europea y sitúa la protección de la misma dentro de los principios de convivencia, libertad y Estado de Derecho que sustentan el proyecto comunitario.
La declaración articula su posicionamiento en seis puntos fundamentales: el apoyo firme e inequívoco a Ceuta y a los ceutíes por parte de los pueblos y ciudades de España; el reconocimiento a la sociedad ceutí por la serenidad, responsabilidad y solidaridad demostradas; el agradecimiento a los profesionales y servidores públicos que trabajan en primera línea; la defensa de la integridad territorial de España y de la soberanía española sobre Ceuta; el reconocimiento de la historia y de la voluntad de los ceutíes como fundamentos de la españolidad de la ciudad, y la necesidad de una respuesta estatal y europea ante la presión migratoria y la protección de las fronteras.
Entre las reclamaciones planteadas por el municipalismo español figura el refuerzo de los medios estatales, tanto humanos como materiales y administrativos, con el propósito de garantizar la seguridad y el control de la frontera.
La FEMP reclama igualmente el retorno efectivo y con garantías de las personas que entraron ilegalmente en territorio español, así como una financiación extraordinaria que permita hacer frente a los costes derivados de la emergencia y evite que los servicios públicos de Ceuta soporten en solitario sus consecuencias.
El manifiesto incorpora además medidas de respaldo a las empresas, autónomos y trabajadores locales, con el objetivo de contribuir a la recuperación de la actividad económica y de la imagen de la ciudad autónoma.
Todo ello se plantea, según recoge el documento, desde el respeto a la convivencia y con un rechazo expreso a cualquier manifestación de odio, racismo o enfrentamiento.
Concluida la lectura, los cerca de 800 concentrados permanecieron unos instantes en la Plaza Mayor antes de dar por finalizado el acto, que terminó entre vítores a Ceuta y a España.