Jueves, 27 de agosto de 2026
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La butaca vacía, in memoriam
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Opinión| Juan Carlos Sánchez Gómez

La butaca vacía, in memoriam

Publicado 27/08/2026 12:05

A José Manuel de Luis Esteban; por el sacerdote Juan Carlos Sánchez Gómez

El pasado jueves, 6 de agosto, José Manuel de Luis Esteban acudió al Patronato de la Fundación Ciudad Rodrigo. Pudo comprobar y aprobar la nueva etapa de la Fundación. Al terminar charlamos un rato, quedamos en vernos un día para tomar y algo y compartir nuestras vidas, como tantas veces. La semana pasada antes de su operación pude hablar con él. Ahora en el día de la Inauguración de la Feria de Teatro de Ciudad Rodrigo nos ha llegado la triste noticia de su muerte. En el acto de inauguración de la Feria de Teatro, Manuel J. González, el director de la misma, tuvo unas emotivas palabras para su recuerdo por su enorme contribución a la Feria de Teatro, y señaló la butaca vacía con un ramo de flores en su recuerdo. También el Alcalde, Marcos Iglesias, recordó el acto de homenaje a José Manuel como hijo predilecto de Ciudad Rodrigo, lo mismo hizo Javier Iglesias, presidente de la Diputación de Salamanca. Esos recuerdos no lo eran de protocolo, eran de sincero afecto y cariño agradecido.

Con la muerte de José Manuel quedan muchas butacas vacías.

La primera es la de su casa de Sevilla y de Ciudad Rodrigo. Esa silla será una ausencia enorme en sus hijos y nietos. Desde la muerte de su querida Elena, compañera del alma, en José Manuel todo había sido un ir cayendo, no solo físicamente, sino sobre todo emocionalmente. Ahora esas dos sillas vacías en sus casas son un recuerdo perenne de su vida familiar de su contribución al hogar. Su familia está agradecida y cargada de emoción por su vida entregada y cumplida.

Queda vacía la silla de un colaborador nato allí donde estaba. En Ciudad Rodrigo en general, donde fue siempre colaborador leal de todos los ediles y de cuantas iniciativas sirvieran al bien común.

En el obispado de Ciudad Rodrigo cuando colaboró tan estrechamente con los obispos Julián López, el apoyo que dio para la Exposición diocesana Jesucristo, imágenes del Misterio del año 2000, entre otras muchas colaboraciones, y con D. Atilano Rodríguez, cuya amistad y apoyo lo fue en estrechísima vinculación con la Fundación Ciudad Rodrigo. Vacía la silla, el pupitre diríamos, también en el Seminario san Cayetano como Antiguo Alumno de reconocido prestigio, que además participó activamente en las jornadas previas al Congreso del Seminario del año 2019, con motivo de los 250 años de la Fundación del Seminario, congreso en el que también estuvo con una comunicación. Queda vacía la silla de su gran contribución a la Catedral de Ciudad Rodrigo con el aquel impulso dado al Plan Director de la Catedral y su apoyo imprescindible desde la Fundación Patrimonio para la restauración del coro de Rodrigo Alemán de nuestra Catedral y luego desde la Fundación Ciudad Rodrigo en la renovación de las visitas turísticas de la Catedral.

Queda vacía la butaca del Teatro, no solo porque era asiduo de la Feria, sino y sobre todo, porque en los inicios de la misma recoció enseguida la originalidad el proyecto y la profesionalidad de los que la iniciamos y fue verdadero padrino, “ángel de la guarda” de la recién nacida Feria de Teatro, cuyos detalles de este apoyo sería muy extenso de contar para este sencillo artículo.

Queda vacía la silla como patrono de la Fundación Ciudad Rodrigo, como fundador e impulsor de la misma desde el inicio y como presidente de la ella durante 7 años hasta el 2015. Ayer la fundación ciudad Rodrigo emitía una nota de prensa y recordaba precisamente su contribución a la Fundación en los años de su presidencia.

Y sobre todo queda vacía su silla de amigo leal y confidente de tantos proyectos para Ciudad Rodrigo, de tantas experiencias vividas con él en jornadas de trabajo, de comidas, de cafés, de compartir también su vida familiar y privada en estos últimos años de su mayor debilidad física, que no mental.

Personalmente he aprendido mucho de él. Tantas expresiones que se nos quedarán ya en nuestras vidas: “de san Giraldo para allá, todos juntos y a una”, “sumar y no restar”, “multiplicar y no dividir”, “cargase de razones”, y tantas otras.

Querido José Manuel, las sillas vacías que nos dejas, yo sé que las ocupas y muy multiplicadas en la Mesa de los nuevos comensales en el Reino de los Cielos. Tu fe firme y cierta, te aseguraba un más allá de dicha y bienaventuranza. Te vas con deberes hechos, bien “cargado de razones” por haber vivido plenamente la vida, consumada tu existencia. Has sido y eres un “yo soy”, recitado por todos en el patio de butacas tal y como nos lo hacía decir la magnífica actriz, Celia Nada, del montaje Autoreverse de Perigallo Teatro en el espectáculo de inauguración de la Feria de Teatro, donde “tu silla”, “tu butaca” estaba vacía y con un ramo de flores.

Fuiste, eres y serás para siempre.

In Chisto Vivas, amigo José Manuel.