El colectivo ciclista mirobrigense y comarcano BTT Pedal, acompañado por miembros de Los Correlindes, ha celebrado su tradicional ascenso no competitivo al Monasterio de la Peña de Francia. Tras coronar la cima y disfrutar de las vistas de la sierra, los participantes compartieron una comida de hermandad en el restaurante La Bodega.
El colectivo ciclista mirobrigense y comarcano BTT Pedal organiza una nueva edición de su tradicional ascenso al Monasterio de la Peña de Francia. La jornada aúna el esfuerzo deportivo sobre las dos ruedas con una posterior comida de convivencia en la que el farinato es el gran protagonista.
La cita reúne a un nutrido grupo de aficionados al ciclismo de montaña, entre los que se encuentran miembros del colectivo Los Correlindes y numerosos deportistas amigos. Esta marcha, que se ha consolidado como una cita ineludible del verano, combina la exigencia física de la ruta con el buen ambiente.
El trayecto de ida y vuelta se desarrolla bajo una modalidad estrictamente no competitiva, priorizando el compañerismo y el disfrute del paisaje de la Sierra de Francia. Sin embargo, el tramo específico de ascensión al santuario mariano ofrece un aliciente diferente para los participantes.
Durante la subida al monasterio, los ciclistas disponen de vía libre para medir sus fuerzas, lo que genera una rivalidad deportiva muy saludable. Este pequeño "pique" deportivo sirve para animar la marcha, siempre bajo un clima de absoluto respeto y amistad entre todos los integrantes.
La ascensión al Monasterio de la Peña de Francia representa el momento más exigente de la jornada para los ciclistas. Cada participante afronta las rampas del puerto a su propio ritmo, exprimiendo sus capacidades físicas en un ambiente de deportividad y superación personal.
Una vez coronada la cima, el grupo disfruta de las espectaculares vistas que ofrece este emblemático enclave salmantino. Tras reagruparse y compartir las primeras anécdotas del ascenso, los ciclistas inician el descenso para continuar con la vertiente más social de la jornada.
El broche de oro a la actividad deportiva tiene lugar en el restaurante La Bodega, donde los participantes se reúnen para disfrutar de la gastronomía local. El menú principal de este encuentro consiste en los tradicionales huevos con farinato, un plato emblemático de la provincia y sobre todo de Ciudad Rodrigo..
La comida transcurrió en un ambiente de camaradería, risas y relatos de aventuras que se prolonga hasta bien entrada la noche. Esta celebración posterior sirve para estrechar lazos entre los miembros de BTT Pedal, Los Correlindes y el resto de amigos acompañantes.