Los novilleros Pedro Caminero y Samuel Montero protagonizaron un festejo taurino saliendo a hombros tras tres novillos de vuelta al ruedo, una novillada sin picadores que cumplió el objetivo tanto para los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca como para el programa festivo promovido por el Ayuntamiento
Los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca, Pedro Caminero y Samuel Montero, protagonizaron este viernes en Masueco un entretenido festejo taurino que pone estas celebraciones en la recta final de las fiestas patronales, últimos compases de las Fiestas del Toro y San Bernardo 2026 que se han venido desarrollando con un excelente ambiente en las calles.
La cita taurina de esta tarde sirve para enfilar el cierre de una programación festiva que se ha caracterizado por la alta participación en las actividades propuestas por el Ayuntamiento. El buen tiempo y las ganas de diversión han sido la tónica dominante durante todo el ciclo.
Tras el festejo en la plaza de toros, la actividad se trasladará a la plaza Mayor para vivir la última gran noche de fiesta. La música en directo volverá a ser el punto de encuentro para despedir unas celebraciones que han destacado por su carácter abierto y participativo.
La plaza de toros de Masueco ha albergado una entretenida novillada sin picadores en la que se han lidiado cuatro reses de la ganadería de Lorenzo Rodríguez 'Espioja'. Los astados han ofrecido un buen juego en líneas generales, permitiendo el lucimiento de los jóvenes toreros y la diversión de los aficionados que han llenado los tendidos.
Los encargados de lidiar los novillos han sido los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca, Pedro Caminero y Samuel Montero. Ambos espadas han mostrado su evolución y oficio ante las exigencias de sus oponentes, logrando conectar con el público, que ha valorado el comportamiento de los erales de esta prestigiosa divisa.
Pedro Caminero cortó dos oerajas a su primer novillo, aunque tuvo dos contricantes excelentes y que fueron premiados con la vuelta la ruedo. Por su parte, Samuel Montero cortó una oreja a su primero y dos al segundo, cuarto de la tarde, y que también dio la vuelta al ruedo en el arrastre, por lo que lo aficionados a la tauromaquia disfrutaron del festejo.
La despedida oficial de las fiestas patronales tendrá lugar esta medianoche con la actuación de la orquesta Marsella. La formación musical será la encargada de amenizar la última verbena del programa, un evento que tradicionalmente congrega a una gran multitud en el centro del municipio.
La música de la verbena pondrá el broche de oro a unas jornadas donde las actuaciones nocturnas han registrado llenos absolutos. Las orquestas previas, como Resistencia y Cuarta Calle, ya demostraron el gran poder de convocatoria que tienen estas citas musicales entre la juventud de la comarca.
El éxito de las verbenas nocturnas consolida la tendencia de una edición que arrancó con una excelente asistencia. Uno de los momentos más destacados a nivel de convivencia se vivió el pasado miércoles con la tradicional comida popular celebrada en la plaza Mayor. En esa jornada inaugural, los cocineros prepararon y distribuyeron un total de 900 raciones de arroz a la zamorana entre los vecinos y visitantes.