La Catedral de Santa María de Ciudad Rodrigo registró un lleno absoluto durante la celebración de su XVI Concierto de Órgano y Tamboril, una cita musical que fusiona música sacra y folclore tradicional.
La Catedral de Santa María de Ciudad Rodrigo volvió a llenarse de música, cultura y tradición con la celebración del XVI Concierto de Órgano con Gaita y Tamboril, una cita ya consolidada en el calendario cultural mirobrigense que volvió a reunir a numerosos asistentes en el interior del templo.
Los bancos de la Catedral se llenaron para disfrutar de una velada muy especial, a la que también se pudo acceder desde el coro, un espacio que habitualmente no está abierto al público para su uso. Desde allí, los asistentes pudieron seguir un repertorio interpretado por Manuel José Gutiérrez, al órgano, y José Ramón Cid, con la gaita y el tamboril, que volvieron a demostrar la singularidad de combinar dos instrumentos tan ligados a la tradición de la provincia con el histórico patrimonio organístico de la Catedral.
Antes de comenzar la música, el párroco Rafael Caño, el director del Centro de Estudios Mirobrigenses (CEM), José Ignacio Martín Benito, y la concejala de Cultura, Belén Barco, acompañada por otros miembros de la corporación municipal, fueron los encargados de presentar esta decimosexta edición y poner en valor una cita que, año tras año, continúa congregando a numerosos espectadores.
El párroco Rafael Caño fue el encargado de abrir el acto y destacó la singularidad del espacio que acoge el concierto y la trayectoria de esta iniciativa. Durante su intervención señaló que, "por 16.ª vez tenemos el privilegio de poder sentarnos en el templo del siglo XX y encontrarnos con manos del siglo XVIII", en referencia al valor histórico de los órganos y al trabajo de los músicos que los hacen sonar.
Caño recordó también las palabras del obispo Demetrio Mansilla, quien definió la Catedral de Ciudad Rodrigo como "una catedral pequeña, pero con mucho arte, una catedral biblioteca", una descripción que, en esta ocasión, volvió a cobrar especial sentido al convertirse el templo en escenario de una nueva noche de música y patrimonio.
Por su parte, el director del CEM, José Ignacio Martín Benito, quiso destacar la importancia de la tradición musical vinculada a la Catedral. "Acabamos de oír decir al señor obispo que esta es una catedral con su alma, en un pueblo. Yo añadiría, además, que es una catedral con mucha música", afirmó.
Martín Benito realizó además un breve recorrido por la historia musical del templo y recordó a algunas de las figuras vinculadas a Ciudad Rodrigo y a su patrimonio musical, como el músico del siglo XVI Antonio Navarro, el polifonista del siglo XVII Juan Esquivel de Barahona, natural de la ciudad, o el célebre organista Dámaso Ledesma, cuyo nombre lleva también la coral que participó en el concierto.
La concejala de Cultura, Belén Barco, fue la encargada de presentar parte del repertorio y explicar algunos de los contenidos de esta edición, que sirvió además para presentar oficialmente el tercer trabajo discográfico de los músicos Manuel José Gutiérrez y José Ramón Cid, titulado 'Órgano y Tamboril 3', un proyecto que ha contado con el respaldo de diferentes instituciones locales y comarcales.
Barco puso también el foco en el valor patrimonial de los dos órganos de la Catedral, que han sido utilizados para la grabación del nuevo disco y que forman parte esencial de este proyecto musical. En esta ocasión, uno de los grandes protagonistas fue el Órgano del Evangelio, un instrumento que el próximo año cumplirá 300 años desde su incorporación al templo. "Es todo un privilegio poder asistir a eventos musicales de estas características en uno de nuestros monumentos más emblemáticos y, sobre todo, especialmente con dos órganos centenarios", señaló la responsable municipal de Cultura.
Tras las palabras de presentación comenzó la música, con una primera interpretación de gran fuerza en la que la gaita y el órgano fueron tomando protagonismo desde la zona del altar. El sonido del gaitero fue acercándose progresivamente hacia la zona del coro, creando una particular puesta en escena que sorprendió a los asistentes.
Uno de los primeros momentos destacados llegó con la participación de la Coral Mirobrigense Dámaso Ledesma, que se sumó a los músicos para ofrecer una interpretación conjunta de voces, órgano, gaita y tamboril, dejando una de las estampas más llamativas de la velada. 'La araña en el cáliz', de Alfonso X el Sabio (1221-1284). La pieza posee una especial relevancia para la historia de Ciudad Rodrigo, ya que recoge un milagro acontecido en la ciudad durante una misa de la Asunción, relacionado con un clérigo y una araña venenosa.
La concejala de Cultura destacó precisamente el valor de esta obra, que supone una referencia histórica de gran importancia al constituir la primera aparición de Ciudad Rodrigo en la literatura y en la música.
El repertorio del Órgano Evangélico interpreto el 'Fandango de España', con castañuela, de José de Nebra; la 'Pavana', de Antonio de Cabezón; la 'Obra en 8.º tono de 2 tiples', de Fray Bartolomé de Olagüe, y el 'Fandango', de Doménico Scarlatti.
A lo largo de la velada, Manuel José Gutiérrez fue alternando entre los dos órganos de la Catedral, el Órgano del Evangelio y el Órgano de la Epístola, mientras que José Ramón Cid se desplazó también hasta la zona de los instrumentos para interpretar junto al organista algunas de las piezas.
En cuanto al repertorio musical con el Órgano de la Epístola, comenzó con la pieza popular catalana 'El canto de los pájaros'. Posteriormente se interpretó el 'Ofertorio de Eulogio Carballo', una obra tradicional recopilada por José Ramón Cid y armonizada por Manuel J. Gutiérrez. Se trata de una composición singular que incluye, en su sección intermedia, una gaita de una ulna de buitre y que está dedicada al deán de la Catedral, don Ángel Martín Carballo, sobrino del compositor.
La última parte de la velada estuvo dedicada al compositor Miguel Manzano Alonso (1934-2024), con la interpretación de 'Ajechao', 'Charrada picada' y, como cierre, 'Cabezudos y Gigantillas'.
El concierto sirvió además para poner de manifiesto la estrecha relación entre el patrimonio musical y las tradiciones populares, una combinación que constituye precisamente uno de los principales atractivos de esta propuesta.
De esta manera, la Catedral de Santa María volvió a convertirse en un punto de encuentro entre patrimonio, música y tradición, demostrando que el sonido de sus órganos y de instrumentos tan vinculados a la identidad de la tierra como la gaita y el tamboril continúa teniendo un importante poder de convocatoria.
La próxima cita musical tendrá lugar el 9 de septiembre en la Catedral Nueva de Salamanca, donde continuará esta propuesta dedicada a recuperar, difundir y poner en valor el patrimonio musical y tradicional.