, 16 de agosto de 2026
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Ciudad Rodrigo se ancla en el pasado la noche del 15 de agosto con su III Bolonia Fest
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Nostalgia de una Ciudad Próspera

Ciudad Rodrigo se ancla en el pasado la noche del 15 de agosto con su III Bolonia Fest

Publicado 16/08/2026 00:57

La nostalgia de la marcha de los 80 y 90, con el recuerdo de los años de Kiu y La Colada, enmarcó una noche que viajó a los años prósperos de Miróbriga

«Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado». El verso, sobradamente conocido, pertenece a "20 de abril", la canción de Celtas Cortos publicada en 1990, y resume, con la sencillez de lo cotidiano, ese sentimiento de nostalgia por el paso del tiempo, los viejos amigos y aquellos años que, inevitablemente, quedaron atrás.

A esa época viajó Ciudad Rodrigo la noche del 15 de agosto, por tercer año consecutivo, con su Bolonia Fest, una cita que ya desde su primera edición encontró una notable acogida al recuperar el ambiente musical y festivo de las décadas de los 80 y 90, especialmente entre quienes entonces contaban con veinte o pocos más años y hoy han superado los cuarenta y cincuenta.

Los recuerdos, recuerdos son. Y acaso no haya nada malo en regresar de cuando en cuando a ellos, desempolvarlos de la memoria y contemplarlos con cierta ternura. Otra cuestión es pretender vivir permanentemente de ese pasado, porque intentar trasladarlo de continuo al presente puede terminar convirtiendo la nostalgia en un obstáculo para mirar hacia el futuro.

La propuesta, que cumple tres años recuperando el ambiente de los 80 y 90 en torno a locales como la Kiu y La Colada, apela a una etapa que solo vivieron quienes estuvieron aquí entonces. Este año se ha vuelto a programar el 15 de agosto, festivo nacional.

No obstante, desde la Concejalía de Cultura se ha bautizado el "Festival de Bolonia" como «el gran evento del verano», una consideración que volvió a encontrar respuesta en la noche del 15 de agosto, cuando cerca de un millar de personas se congregaron para participar de ese viaje colectivo a una Miróbriga que, durante unas horas, recuperó parte de la atmósfera de aquellos años prósperos de la ciudad.

La mayoría de los asistentes se encontraba en esa edad en la que, décadas atrás, comenzaba la marcha nocturna y las discotecas constituían uno de los principales escenarios de ocio. Ahora, muchos de aquellos jóvenes llegaron acompañados de sus descendientes y algunos, incluso, de sus nietos. Tres generaciones compartiendo música, recuerdos y una noche de verano que, por unas horas, pareció acortar la distancia entre el ayer y el presente.

Abrió el festival el "pinchadiscos" Paco Serrano, muy conocido en su día por sus sesiones en la discoteca Orange de Sancti Spíritus. Tras él tomó el relevo Pedro San Ricardo, otro de los conocidos "pinchas" de aquellos años, quien, a diferencia de quienes quedaron anclados en una determinada época, supo mirar hacia adelante en el mundo de la música y de los locales de ocio, adaptándose a las distintas circunstancias y tendencias de cada momento.

La noche contó también con la presencia de Javi Serrano, una de las voces más conocidas de las ondas y locutor de La Jungla Radio, que actuaba por primera vez en Ciudad Rodrigo.

Entre las sesiones de aquellos "pinchadiscos", hoy convertidos en DJ, se sucedieron las actuaciones de cinco grupos que emularon los míticos concursos de Playbacks de la discoteca Kiu de Ciudad Rodrigo, uno de aquellos recuerdos que permanecen particularmente vivos en la memoria de quienes frecuentaron sus noches.

Fueron actuaciones cuyo significado y referencias solo podían ser comprendidos plenamente por quienes vivieron aquella época y que, precisamente por ello, despertaron entre el público una mezcla de complicidad, sorpresa y desconcierto. Para algunos asistentes bastaban unos segundos para reconocer la parodia, la canción o el personaje imitado; para otros, especialmente para quienes no conocieron aquellas tardes de la Kiu, resultaba necesario explicar el sentido y el origen de aquel peculiar concurso que ahora regresaba varias décadas después.

Finalmente fueron cinco los grupos participantes, después de que uno de ellos tuviera que retirarse a última hora. Entre todos se repartieron 800 euros en premios, poniendo la nota competitiva a una velada concebida, ante todo, para reencontrarse con una parte de la memoria colectiva de Ciudad Rodrigo.

Una noche para recordar los tiempos de la Kiu, de La Colada y de aquella forma de entender la noche mirobrigense. Un ejercicio de nostalgia que permitió a quienes la vivieron volver, aunque solo fuera durante unas horas, a los años en que la ciudad tenía otras costumbres, otros lugares de encuentro y otros protagonistas.