Miles de personas abarrotaron el ágora mirobrigense al ritmo de la orquesta local, que volvió a demostrar su capacidad para congregar público en su tierra.
Si la jornada diurna del Martes Mayor resultó multitudinaria para el comercio mirobrigense, la noche no quiso ser menos y trasladó el protagonismo a la hostelería y al ambiente festivo del corazón de la ciudad.
La Plaza Mayor se convirtió en un auténtico hervidero de público con la actuación de la orquesta SMS, que jugaba en casa y volvió a responder a las expectativas con un espectáculo concebido para hacer bailar a varias generaciones. Miles de personas se congregaron en el ágora mirobrigense para acompañar a una formación que, especialmente en la comarca de Ciudad Rodrigo, se ha ganado un lugar destacado entre las propuestas musicales de las fiestas y verbenas.
El público se mostró entregado desde los primeros compases, con ganas de prolongar una jornada que, sin embargo, había ofrecido pocas alternativas durante las horas del denominado tardeo. Salvo la propuesta de OC, que llevó un DJ hasta la Rúa del Sol, las calles del centro fueron perdiendo ambiente una vez retirados los puestos comerciales, quedando un tanto desangeladas durante buena parte de la tarde al no existir una programación musical de mayor entidad que sirviera de transición entre la actividad comercial y la noche festiva.
La situación cambiaría radicalmente con la llegada de la noche. La Plaza Mayor recuperó todo su pulso y se convirtió en el gran punto de encuentro de mirobrigenses y visitantes, que ocuparon prácticamente todos los espacios disponibles para disfrutar de una actuación que, una vez más, confirmó el tirón popular de SMS.
La formación local ofreció un espectáculo cuidado hasta el último detalle. En esta ocasión, además, se pudo apreciar una notable mejora en el apartado sonoro, con una acústica especialmente trabajada y un juego de luces acorde con la dimensión del montaje y con la profesionalidad de los técnicos que acompañan a la orquesta.
Pasadas las dos de la madrugada, lejos de decaer el ambiente, buena parte del público continuaba frente al escenario, siguiendo con atención y entusiasmo el repertorio de una formación que supo mantener la intensidad durante toda la noche. La Plaza Mayor seguía latiendo al compás de la música cuando la madrugada avanzaba, en una de esas estampas que evidencian la capacidad de las grandes noches festivas para convertir el ágora mirobrigense en punto de encuentro de toda la comarca.
Con la actuación de SMS, una de las orquestas de mayor proyección en el ámbito comarcal y provincial, se puso el punto final a un Martes Mayor marcado por una extraordinaria afluencia de público. Una jornada en la que el comercio mirobrigense volvió a encontrar en esta celebración uno de sus grandes escaparates y que, según las impresiones trasladadas a esta redacción, habría dejado un balance muy satisfactorio tanto entre los establecimientos de la ciudad como entre los comerciantes llegados de otros puntos.