Una decena de vecinos nacidos en 1946 recibieron el reconocimiento del Ayuntamiento y de la Asociación de Mayores en una emotiva jornada dedicada al colectivo de jubilados
La localidad de Sancti Spíritus dio este lunes el verdadero comienzo a su programación cultural de verano con una de las citas más emotivas y entrañables del calendario estival: el tradicional Día del Jubilado, una jornada concebida para reconocer la trayectoria vital de quienes, con su esfuerzo y dedicación, han contribuido durante décadas al desarrollo y la identidad del municipio.
Después de que el pasado sábado, 1 de agosto, se iniciaran las actividades del Verano Cultural con diversos actos organizativos y la entrega de diplomas y obsequios, el protagonismo recayó en esta ocasión sobre los vecinos nacidos en 1946, que a lo largo de este año 2026 alcanzan la simbólica edad de los 80 años.
El Ayuntamiento de Sancti Spíritus y la Asociación de Mayores tributaron un sentido homenaje a este grupo de octogenarios, arropados por familiares, amigos y numerosos vecinos. De los diez homenajeados previstos, únicamente pudieron asistir nueve, ya que uno de ellos, Heriberto, falleció hace apenas unos días. Su recuerdo estuvo muy presente durante todo el acto y la organización quiso mantener su reconocimiento entregando, a título póstumo, la placa conmemorativa a su viuda, Agustina Ramos, en un momento especialmente emotivo que despertó el aplauso y el cariño de los asistentes.
La jornada comenzó con una eucaristía oficiada por el párroco de la localidad, Rafael Caño. Tras la ceremonia religiosa, los asistentes se trasladaron al salón cultural, donde tuvo lugar el acto institucional de homenaje y la entrega de las placas conmemorativas, símbolo del agradecimiento de todo un pueblo hacia una generación que ha sido protagonista de buena parte de la historia reciente de Sancti Spíritus.
El presidente de la Asociación de Mayores Manuel Nicolás Martín dirigió unas palabras de afecto y reconocimiento hacia los homenajeados, recordando que esta iniciativa alcanza ya su decimoquinta edición consecutiva. A lo largo de estos quince años, un total de 183 vecinos han recibido este homenaje, convertido ya en una de las tradiciones más consolidadas y apreciadas del verano santeño.
Por su parte, el alcalde, Bienvenido Garduño, quiso agradecer públicamente la contribución de los homenajeados al crecimiento y desarrollo del municipio. En su intervención destacó el ejemplo de una generación que ha sabido mantener vivas las costumbres, el sentido de comunidad y el arraigo al pueblo, convirtiéndose en un referente para las generaciones más jóvenes.
El regidor hizo especial hincapié en el papel que desempeñan muchas de estas personas mayores como auténtico vínculo entre el municipio y sus descendientes, manteniendo abiertas las viviendas familiares y favoreciendo que hijos y nietos continúen regresando a su pueblo de origen. Asimismo, apeló a la necesidad de seguir cuidando tanto de los mayores como de los jóvenes para garantizar el futuro de los pequeños municipios de Castilla y León y preservar la vida en el medio rural.
La celebración continuó durante la tarde con un convite de convivencia y un animado baile en la pista de Riaño, donde los asistentes compartieron varias horas de encuentro y camaradería. La jornada concluyó con la actuación musical de Pablo Plaza, encargado de poner el broche festivo a un día marcado por la emoción, el reconocimiento y los recuerdos compartidos.
El programa del Verano Cultural de Sancti Spíritus continuará desarrollándose hasta el próximo 17 de agosto con un amplio calendario de propuestas culturales, deportivas y de ocio destinadas a vecinos y visitantes de todas las edades, consolidando una iniciativa que cada verano convierte al municipio en un espacio de convivencia y participación.