El matador de toros Borja Jiménez ha inaugurado la décima edición del Martes Chico de Ciudad Rodrigo con un emotivo pregón que ha fusionado la tradición comercial y la pasión taurina de la localidad. Durante su discurso, el diestro sevillano afincado en Salamanca ha homenajeado al comercio de proximidad y ha ensalzado el papel del Bolsín Taurino en la formación de jóvenes promesas, recordando su propia experiencia en el certamen en el año 2010.
El matador de toros Borja Jiménez ensalza la estrecha vinculación entre la tradición comercial y la pasión taurina de Ciudad Rodrigo durante el pregón de la décima edición del Martes Chico. El diestro sevillano, afincado en tierras salmantinas, reivindica el papel crucial de la localidad en el futuro de la fiesta nacional.
La calle Lorenza Iglesias serviría de escenario para el pregón con la presencia de comerciantes de la zona, la delegada de Comercio, Paola Martín Muñoz, y el alcalde Marcos Iglesias y varios ediles de la corporación mirobrigense que hicieron entrega de un cuadro de Miróbriga al pregonero.
Durante su intervención, el pregonero expresó su profundo agradecimiento al Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo por confiarle esta responsabilidad. Jiménez destacó que "la ciudad no es solo un municipio de gran belleza, sino un territorio con alma taurina donde el toro forma parte de la vida cotidiana de sus habitantes".
El diestro dedicó también una parte de su discurso a homenajear a los comerciantes locales. Subrayando el esfuerzo diario, el sacrificio y la ilusión que se esconden detrás de cada negocio familiar, definiendo al comercio de proximidad como un punto de encuentro indispensable para mantener vivas las calles mirobrigenses.
En el plano taurino, Jiménez ensalzó la labor de fomento de la cantera que se realiza en la localidad a través del Bolsín Taurino Mirobrigense. Calificando este certamen como una auténtica puerta abierta y una escuela de oportunidades para los jóvenes que sueñan con abrirse camino en la profesión.
Rememoró con emoción su propia experiencia personal en el municipio, recordando su participación en el Bolsín de Ciudad Rodrigo en el año 2010. Evocando el diestro los nervios y la ilusión de aquellos días, señalando que "cada tentadero y cada plaza pequeña resultan fundamentales para forjar tanto al torero como a la persona".
Asimismo, el pregonero compartió con los asistentes la trascendental decisión que tomó hace unos años al abandonar su Sevilla natal para trasladarse a vivir a Salamanca. Esta mudanza al Campo Charro estuvo motivada por su necesidad de estar cerca del toro bravo y de impregnarse de la dehesa salmantina.
En este sentido, Jiménez destacó el papel clave que ha tenido en su trayectoria la finca Aldeanueva. En este tentadero conoció a Julián Guerra, quien posteriormente se convertiría en su apoderado y en una figura esencial para mantener su motivación en los momentos más complejos de su carrera profesional.
El torero dirigió también un mensaje de aliento a los jóvenes aspirantes, aconsejándoles que "no tengan miedo al camino largo ni a trabajar en silencio, puesto que las metas importantes requieren perseverancia y sacrificio". El diestro concluyó animando a los mirobrigenses a disfrutar de las fiestas y a seguir defendiendo con orgullo su historia y su afición.
Al terminar las palabras de Borja Jiménez se daría paso a una exhibición de baile del grupo Son de Lunares.