La movilización, que completó un recorrido de cinco kilómetros hasta Castillejo de Dos Casas, destinará todos los fondos recaudados a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). La jornada concluyó con un sorteo de más de 130 regalos donados por empresas y particulares de ambos lados de la frontera.
La solidaridad volvió a abrirse camino este sábado en Aldea del Obispo. 1100 personas respondieron a la llamada de la III Marcha Solidaria contra el Cáncer, convirtiendo las calles y caminos del municipio en un río de camisetas, sonrisas y compromiso. Una marea humana que caminó con un mismo objetivo: aportar su granito de arena a la investigación y demostrar que, frente al cáncer, la unión sigue siendo la mejor respuesta.
La iniciativa, nacida hace tres años por impulso de los propios vecinos, ha vuelto a superar todas las expectativas de participación, consolidándose como una de las citas solidarias más importantes del verano en la comarca. Todo lo recaudado durante la jornada se destinará íntegramente a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) para apoyar la investigación y los programas de atención a pacientes y familiares.
La marcha comenzó en la plaza de Aldea del Obispo y recorrió alrededor de cinco kilómetros hasta la pedanía de Castillejo de Dos Casas, donde los participantes pudieron hacer una parada para reponer fuerzas en un punto de avituallamiento antes de emprender el regreso. Familias enteras, grupos de amigos, vecinos de todas las edades y numerosos voluntarios compartieron una tarde en la que el deporte volvió a convertirse en un vehículo de solidaridad y convivencia, paseando por los parajes de esta localidad, además el evento estuvo acompañado por los tamborileros de Puerto Seguro.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue, una vez más, su marcado carácter transfronterizo. Decenas de vecinos llegados desde distintas localidades portuguesas se sumaron a la marcha, reforzando los históricos lazos de hermandad que unen a ambos lados de la Raya. Porque la lucha contra el cáncer no entiende de fronteras ni de idiomas, y en Aldea del Obispo volvió a demostrarse que la solidaridad es un idioma universal.
La jornada concluyó con un animado sorteo de regalos gracias a la colaboración de más de 130 empresas, comercios y particulares de España y Portugal, cuya implicación permitió repartir numerosos obsequios entre los asistentes y aumentar la recaudación destinada a esta causa solidaria.
La organización, impulsada por los vecinos de Aldea del Obispo, ha contado con el respaldo del Ayuntamiento, la asociación cultural Los Boliches de la Torre y la Asociación Española Contra el Cáncer, además del trabajo de decenas de voluntarios que hicieron posible el desarrollo de una cita que ya forma parte del calendario estival del municipio.
Tras el éxito de esta tercera edición, Aldea del Obispo vuelve a demostrar que la solidaridad también se construye paso a paso. Cada kilómetro recorrido, cada inscripción y cada aplauso compartido se transformaron en un mensaje de esperanza para quienes conviven con la enfermedad y para quienes trabajan cada día por encontrar nuevos tratamientos. Porque, en esta ocasión, la meta no estaba en la línea de llegada, sino en el futuro de la investigación y en la vida de miles de personas.