El fuego, presuntamente originado por una imprudencia humana, se mantiene activo tras calcinar más de 11.000 hectáreas, mientras el operativo de Inforcyl continúa con las labores de control
Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) completan este sábado su salida de Vitigudino, repliegue que se produce después de que la Junta de Castilla y León haya rebajado al nivel 1 de peligrosidad el grave incendio forestal originado en Fermoselle el pasado miércoles.
El contingente, formado por un centenar de militares, ha permanecido alojado en las dependencias municipales durante los momentos más críticos de la emergencia. Los soldados que pernoctaban en el polideportivo municipal abandonaron las instalaciones durante la jornada de ayer viernes. Por su parte, los efectivos que se encontraban instalados en el frontón de Vitigudino han iniciado su marcha a primera hora de este sábado. Con esta retirada, el Ayuntamiento prevé recuperar la normalidad en el uso de las infraestructuras deportivas locales de forma progresiva.
El fuego, que comenzó el pasado miércoles 29 de julio a las 13:05 horas, se mantiene activo pero con una evolución mucho más favorable. Las estimaciones provisionales apuntan a que las llamas han calcinado ya más de 11.000 hectáreas de terreno de gran valor medioambiental en la comarca de Sayago, en gran parte pertencientes al Parque Natural Arribes del Duero. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha señalado que el origen del siniestro podría deberse a una imprudencia humana. No obstante, los equipos de investigación de la administración autonómica continúan trabajando sobre el terreno para esclarecer las causas exactas del suceso.
Tras la retirada de la UME, el operativo coordinado por el servicio Inforcyl mantiene un importante despliegue en la zona afectada. En estos momentos, las labores de control y remate de los puntos calientes se realizan principalmente por vía terrestre y aérea. El dispositivo actual cuenta con la participación de tres técnicos de la administración autonómica y cuatro agentes medioambientales y celadores. Además, se encuentran desplegadas siete cuadrillas terrestres y cinco autobombas para asegurar el perímetro.
El trabajo pesado recae sobre dos bulldozers encargados de consolidar las líneas de defensa, apoyados por tres dotaciones ELIF y BRIF helitransportadas. Desde el aire, dos helicópteros e hidroaviones realizan descargas en las zonas de difícil acceso, coordinados con ocho otros medios de apoyo logístico.