El regidor, que se encuentra en su cuarta legislatura, anima a quienes se acerquen al pueblo estos días a vivir las fiestas con tranquilidad y evitar la confrontación
A las puertas de las fiestas de Santiago Apóstol en Sobradillo, que tendrán lugar del 24 al 26 de julio, el alcalde de la localidad, José María González, hace un balance de su cuarta legislatura para repasar algunos de los proyectos acabados, los que están por concluir y los que tiene en mente. Asimismo, adelanta sus reflexiones acerca de una posible reelección. Desde la apertura de la piscina municipal, pasando por las obras públicas de los planes provinciales, hasta iniciativas para poner el valor el patrimonio local, González asegura que trabaja por mantener la esencia del pueblo y sus tradiciones, sin ignorar que la financiación, de la mano del notable descenso poblacional, es el gran reto.
¿Nos hace un repaso de las obras a lo largo de este último año?
Empezando por la piscina, entre la burocracia y que los profesionales no sacan tiempo de venir, no conseguimos abrirla. Falta ponerle la tela liner y ya tengo todo lo demás, la luz, los vestuarios, y que vengan las farmacéuticas, que la tienen que ver vacía. La barandilla está hecha también. Luego ya se llena, se mide el pH del agua, que tenemos ya cloradores, y ya está todo montado.
La primera idea fue una piscina natural, pero hubo problemas y al final nos lo denegaron. Primero me dijo la Confederación que sí, que se podía hacer, y el permiso ahí lo tengo. Pero luego vinieron y dijeron que no era suficiente caudal como para renovar el agua y, entonces, no nos dejaron. Por eso ha sido el atraso. La piscina natural ya estaba funcionando, se llenó y al final hemos tenido que ir de una piscina natural a una piscina normal.
Entonces, es difícil que esté para este verano, porque además tienen que venir los de Sanidad. Está todo montado ya, pero claro, nos falta eso antes.
Por otro lado, hemos arreglado el frontón, que estaban muy mal vallado y la grada. La hemos estado arreglando con los planes provinciales. A ver si acabamos a mediados de agosto, para que jueguen los chavales. También se hizo una zona de pavimentación ahí al lado. Luego, hemos arreglado también unos caños emblemáticos que han quedado bien, un caño de San Antón que tenía mucha fama aquí antes porque se cogía el agua allí. Y lo hemos arreglado, que estaba perdido.
Y, para este año, a ver si limpiamos también los lavaderos que hay, que la gente no le da valor. Había otros en el medio del pueblo y el alcalde que estuviera entonces los quitó. Eran lavaderos de piedra seca, que tienen su mérito, porque antes no había hormigón, y hacer que con piedra un lavadero o un caño no es fácil. Y entonces lo hicieron, pero van y lo rompen. Así que a ver si los vamos restaurando para mantener las cosas que parece que no tienen valor, pero que sí lo tienen, por lo menos para el equipo de gobierno sí lo tienen.
¿Qué tiene para los Planes Provinciales?
Hemos metido el arreglo del frontón, lo que es el vallado, y para el año que viene también lo que nos va a quedar, una zona allí para poder aparcar, porque siempre se llena de hierba y hay que asfaltar un parte, poner unos tubos para poder pasar mejor, y todo eso lo vamos a meter también, en lo que es el acondicionamiento a la entrada. Hemos puesto piedra natural en el suelo, que queda bien allí, y la calle de las piscinas la hemos arreglado también con piedra natural.
También hemos puesto unos banquitos de piedra, como se ponían antes, dándole valor a la piedra seca. Estamos con un proyecto – aunque no sé si seré capaz de sacarlo – que son labores de piedra seca. Muchas de las construcciones que hay por aquí son paredes de piedra, pero seca, que no tiene nada de cemento ni de tierra. Quiero potenciar eso, porque aquí hay dos o tres que trabajan bien la piedra seca, pero, claro, el tema siempre es financiación. Hay unas subvenciones de la Junta que se dieron el año pasado y este año no sé si nos la darán, pero el tema es potenciar la piedra seca.
Aquí hay mucho y se está vendiendo, no se le está dando valor y se está llevando el patrimonio. Se la llevan para Madrid. El patrimonio de aquí lo estamos vendiendo para Madrid, esa es la realidad. Que sí, que hay sitios donde hay que quitarla, porque estorba, porque hay que labrar y estorba, pero hay otros donde se podía conservar y se está llevando para Madrid, es la pena.
Hay una asociación en Sayago que estuvo aquí dando una charla el año pasado sobre el tema de la piedra seca y estamos intentando potenciar eso, pero no sé si lo conseguiremos, porque el tema de los pueblos es la financiación. Cada vez somos menos, cada vez tenemos menos dinero, los gastos fijos, la luz, el agua, todo sube un montón y los ingresos cada día son menos, porque somos menos gente.
¿Piensa presentarse a la reelección?
No digo ni que sí ni que no. Ando mareado, hay gente que me dice que tengo que seguir. Pero ya la vez anterior dije que no, que me quitaba, y al final, por circunstancias, volví. Que no me quejo. Pero ya llevo 15 años y sería bueno que se regenerara, que viniera otro, si encontramos otro que me sustituya. El tema es que no quiere nadie, nadie quiere compromiso.
¿Cómo se presentan las fiestas?
Bien. Este año tenemos dos orquestas y la macrodiscoteca del sábado. Y luego, el mantener las tradiciones, los toros. Hay gente que dice que no le gusta y yo lo respeto, pero que al final es una tradición aquí en Salamanca, con las ganaderías de casta que hay, y hay que mantenerlas. Hay que respetar las tradiciones, siempre ir a la misa, los toros. Aquí en las Arribes no siempre las valoramos, pero aunque cueste esfuerzo, aunque sea un poco lo mismo, no es fácil cambiar y decir “vamos a hacer unas fiestas diferentes”. Es lo que se ha hecho siempre y a ver cómo lo cambias, que a lo mejor la gente tampoco lo acepta.
¿Quién será el pregonero?
Este año es un militar, un comandante, Juan Antonio Martín. Es un reconocimiento a todas las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, es nuestro pequeñísimo grano de arena para reconocer una vida de servicio a esta gente, que consideramos que tiene sus méritos, porque el Ejército está siempre ayudando.
¿Hay alguna novedad este año?
No, novedades este año en principio no. Lo de los disfraces que ha cuajado desde hace un tiempo, es un éxito total, se llena la plaza, y como vienen los muchachitos da gusto verlos y la cantidad de niños que hay. Me preguntaban el año pasado de dónde saco tantos niños si no hay tantos niños. Pues, bueno, vienen, se disfrazan, lo pasan bien y como son tan simpáticos de pequeños pues da gusto estar con ellos.
¿Qué quisiera decirles a las personas que se acerquen al pueblo estos días?
Pues que sean unas fiestas tranquilas, de descanso, de relax y que evitemos la confrontación y el enfrentamiento, que está tan arraigado en estos días. Hagamos un poco lo que ha hecho la Selección, hacer un poco de piña y ser todos a uno para conseguir que sean unas buenas fiestas, que lo pasemos todos bien y que disfrutemos todos. Todos en general, sin matizar.
Que sean unas fiestas de fraternidad y de unidad, y que lo pasemos todos bien y disfrutemos el descanso que merecemos los pueblos pequeños, que muchas veces lo que necesitamos es gente y vida en nuestros pueblos, porque cada vez hay menos. Pues, ahora que la tenemos, hay que aprovecharla, ya está el largo invierno para no ver a nadie. Ahora hay que aprovechar.
Dejar de lado las cosas que se hacen mal, todo es mejorable en esta vida, pero todos los alcaldes que yo conozco intentamos hacerlo un poco mejor. Nos equivocamos algunas veces, sí, seguro, pero intentemos que el sentimiento de estas fiestas sea fraterno, que lo pasemos todos bien y que olvidemos los problemas por unos días.


