La iglesia de San Andrés se quedó pequeña para acoger la ceremonia religiosa, mientras centenares de personas permanecían en el exterior de la parroquia
El día después de la celebración del segundo título mundial de fútbol de la selección española se ha vivido en Ciudad Rodrigo y su comarca con una profunda tristeza. Nada quedaba ya de la alegría desbordada de la noche anterior, truncada apenas unos minutos después de que la Copa del Mundo pasara a ser propiedad española.
Una jornada para olvidar, pero también para mantener siempre en el recuerdo a un joven mirobrigense, Adrián Ibarra Martín, aficionado al fútbol y estudiante del IES Tierra de Ciudad Rodrigo, que falleció en un fatídico accidente cuando celebraba, junto a centenares de jóvenes, la victoria de España en la fuente del Árbol Gordo.
A las seis de la tarde tuvo lugar en la Plaza Mayor un minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. A él acudieron multitud de estudiantes, compañeros, familiares y amigos, arropados por autoridades locales y representantes de las fuerzas de seguridad y Cruz Roja.
Una hora más tarde, la iglesia de San Andrés acogía el sepelio del joven de 13 años, oficiado por el obispo de las diócesis de Ciudad Rodrigo y de Salamanca, José Luis Retana, acompañado por varios sacerdotes de diferentes parroquias y, nuevamente, por representantes de las autoridades locales.
El templo se quedó pequeño para acoger a la multitud de mirobrigenses y, especialmente, de vecinos llegados desde distintos pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo, entre ellos Saelices el Chico y Robleda, localidades de origen de los padres y abuelos de Adrián.
A pesar del calor incesante, especialmente intenso en el interior de la iglesia, centenares de personas quisieron permanecer junto a la familia para arroparla en unos momentos de indescriptible dureza.
El último adiós a Adrián estuvo acompañado por una prolongada ovación a la salida del féretro, como muestra de cariño y reconocimiento hacia el joven y hacia su familia.
Desde estas líneas nos sumamos al dolor de sus familiares y allegados.
Por otra parte, los dos jóvenes heridos en el mismo suceso continúan ingresados en el Hospital Clínico de Salamanca. El herido de mayor gravedad permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos, mientras que el compañero que sufrió lesiones de menor consideración continúa con su recuperación en el mismo centro hospitalario.