Numeroso público se reúne en el ágora mirobrigense para disfrutar de los sones y ritmos de la tradición salmantina
Las V Jornadas de Cultura Tradicional Rayana llegaron anoche a su conclusión en el ágora mirobrigense con la actuación de la Asociación Cultural Raza Charra Gente de La Tierra, que congregó a numerosos mirobrigenses y vecinos de la comarca, atraídos por una propuesta musical dedicada a preservar y difundir el folclore de la provincia.
El grupo salmantino ofreció un recorrido por la riqueza sonora de las distintas comarcas de Salamanca, con especial presencia de los ritmos y melodías de territorios tan próximos y singulares como El Rebollar, la Sierra de Francia y Las Arribes. A través de sus interpretaciones, los integrantes de la asociación pusieron de manifiesto la extraordinaria diversidad de la música tradicional salmantina y la vigencia de un patrimonio cultural transmitido de generación en generación.
La jornada sabatina había comenzado por la mañana con la entrega de diplomas a los participantes en el curso de percusión desarrollado en la Casa de Cultura desde el pasado 16 de julio. Un reconocimiento al aprendizaje y a la participación que sirvió como antesala a la clausura musical de unas jornadas que han vuelto a convertir a Ciudad Rodrigo en punto de encuentro para quienes entienden la cultura tradicional no como una pieza detenida en el pasado, sino como una expresión viva, compartida y en constante evolución.
Durante estos días, la ciudad ha acogido conciertos y propuestas vinculadas a la música y las tradiciones populares, con la Plaza Mayor como uno de los principales escenarios de una programación concebida para acercar la cultura rayana al público y permitir disfrutarla en primera persona.
Las jornadas han puesto así de relieve la fuerza de una cultura que trasciende fronteras administrativas y nacionales y que encuentra en la música, la tradición y unas raíces comunes un poderoso espacio de encuentro entre municipios, provincias y dos países. Un patrimonio compartido que, al calor de la música y de la participación ciudadana, continúa encontrando nuevas formas de mantenerse vivo.