Las organizaciones denuncian el abandono del medio rural y reclaman medidas urgentes de prevención durante todo el año, la dignificación del sector forestal y apoyo a la ganadería extensiva.
Los colectivos integrados en la Revuelta de la España Vaciada y Salvemos el Medio Rural Agredido, entre los que se encuentran organizaciones salmantinas como Escuelas Campesinas de Salamanca, han hecho público un comunicado de urgencia tras el devastador incendio de Almería. Las organizaciones denuncian que esta catástrofe revela, una vez más, el abandono sistemático del medio rural y la ineficacia en la gestión del territorio.
El fuego, que ha afectado con extrema gravedad a los municipios almerienses de Los Gallardos y Bédar, se ha cobrado la vida de 12 personas y mantiene a varios ciudadanos desaparecidos. Este siniestro ya ha sido calificado por los colectivos como el incendio más grave de la historia de Andalucía y el más mortífero del siglo en España, dejando una tragedia humana y ambiental irreparable.
Además de las pérdidas humanas, el fuego ha arrasado más de 6.600 hectáreas de recursos naturales. Las organizaciones advierten de que este patrimonio ecológico y económico tardará décadas en recuperarse, afectando directamente al sustento de numerosas familias y abriendo la puerta a problemas futuros como la erosión del terreno, arrastres, posibles inundaciones y la pérdida de biodiversidad.
En su comunicado, emitido este sábado 11 de julio de 2026, las entidades expresan su pésame a las familias de las víctimas y realizan un reconocimiento explícito a la labor de los bomberos forestales, brigadas, cuerpos de seguridad y a los propios vecinos. No obstante, insisten en que la prevención no puede depender de la heroicidad individual y debe realizarse de manera constante durante el invierno y todo el año.
Ante esta situación, los colectivos exigen a las fuerzas políticas e instituciones un compromiso vinculante para alcanzar un Pacto de Estado en materia de prevención de incendios. Este acuerdo debe asentarse sobre tres necesidades materiales y humanas fundamentales:
La España rural insiste en que no se resigna a ver arder su futuro y reclama leyes y presupuestos acordes a la magnitud del reto, evitando promesas vacías mientras los montes se convierten en ceniza.