El piloto ha resultado ileso y ha sido evacuado de la zona por otra de las aeronaves que participaba en el operativo
Un helicóptero del dispositivo de lucha contra incendios de la Junta de Castilla y León ha sufrido un accidente en la tarde de este sábado al caer en las inmediaciones del río Águeda, dentro del término municipal de Villar de la Yegua. El piloto del aparato ha resultado ileso y ha sido rescatado y evacuado del lugar por otro de los helicópteros que participaba en las tareas de extinción, según fuentes municipales.
El siniestro se ha producido durante el despliegue del importante operativo de emergencia que se había activado tras recibirse el aviso del fuego a las 19:19 horas. Las llamas han generado momentos de gran preocupación en el municipio debido a su proximidad al casco urbano y a un almacén de paja que albergaba ganado en su interior, lo que ha obligado a los vecinos de la localidad a colaborar estrechamente con sus propios medios junto a los efectivos forestales.
A pesar del impacto del accidente aéreo, los trabajos en tierra han permitido contener el avance de las llamas, que según las primeras estimaciones provisionales han calcinado una superficie aproximada de tres hectáreas de terreno que ya se encontraba cosechado. Las autoridades competentes mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer tanto las causas del fallo del aparato como el origen del incendio forestal.
El helicóptero accidentado se encontraba realizando maniobras de apoyo cuando, por causas que aún se están investigando, ha caído en la zona de la ribera, evitando el cauce profundo del río Águeda. La rápida intervención de otra de las aeronaves integradas en el dispositivo de extinción, que ha acudido de inmediato al punto del impacto para recoger al piloto, ha permitido una evacuación aérea rápida y segura hacia una zona fuera de peligro.
Para combatir el fuego, la administración autonómica ha movilizado un amplio equipo humano y material. El operativo especial ha estado integrado por dos cuadrillas terrestres, una autobomba, dos brigadas de refuerzo en incendios forestales (BRIF), dos medios aéreos (incluyendo el aparato accidentado), dos cuadrillas helitransportadas (ELIF) y cuatro agentes medioambientales o celadores.
A pesar de que la rápida intervención de los profesionales y la ayuda de los vecinos ha evitado daños mayores en el núcleo de población y en las instalaciones ganaderas, por el momento no se ha facilitado un balance oficial definitivo sobre la evolución de las tareas de control.
FOTOS: ADRIÁN MARTÍN