Las familias del CEIP San Francisco protestan contra la reducción a media jornada del maestro de apoyo de Infantil y reclaman mantener la plaza completa para atender a las cuatro aulas del centro.
Las familias y profesores de los alumnos de Educación Infantil del CEIP San Francisco, ubicado en Ciudad Rodrigo, se han movilizado este martes, 30 de junio de 2026, para protestar contra la reducción a media plaza del puesto de maestro de apoyo para el próximo curso escolar 2026/2027.
La protesta se ha materializado en una concentración convocada a las 14:00 horas a las puertas del centro educativo. Se trata, además, de la segunda movilización consecutiva organizada por las familias contra esta medida, al considerar que la supresión de la plaza completa puede vulnerar el derecho del alumnado a recibir una atención educativa adecuada, inclusiva e individualizada, tal y como recoge la normativa vigente.
Según ha comunicado la Inspección Educativa al centro, el colegio solo dispondrá de media plaza de maestro de apoyo de Infantil para el próximo periodo lectivo. Esta medida provocará que las tutoras pierdan un recurso clave para la atención a la diversidad, afectando especialmente a los alumnos con mayores necesidades.
De cara al curso 2026/2027, la etapa de Educación Infantil del CEIP San Francisco contará con un total de cuatro unidades. En cada una de estas aulas hay escolarizados uno o dos niños con necesidades educativas especiales (NEE), algunos de los cuales requieren una atención altamente individualizada.
La administración ha justificado la supresión de la plaza completa alegando un criterio interno de la Inspección que limita este recurso a centros con cinco o más unidades. Las familias denuncian que este parámetro es arbitrario y carece de respaldo normativo expreso o de acuerdos con organizaciones sindicales.
El colectivo de familias y profesores recuerda que la ORDEN 1152/2010, modificada por la ORDEN EDU/371/2018, define la figura del maestro de apoyo de Infantil como el recurso idóneo para asegurar la inclusión, la equidad y la detección temprana en esta etapa educativa.
Las familias y profesores consideran incomprensible que, contando el centro con cinco maestras con plaza definitiva, se proceda a la pérdida de una de ellas. Argumentan que su presencia es indispensable dada la realidad y las necesidades del alumnado escolarizado.
Asimismo, los manifestantes critican que no se haya admitido a un alumno con necesidades especiales que solicitó plaza en Primero de Infantil en el centro. Este escolar ha sido derivado al CEIP Miróbriga, lo que ha obligado a desdoblar dicho curso en ese colegio y a aumentar allí el cupo de docentes.
Las familias y profesores sostienen que, de haber sido admitido en el CEIP San Francisco, se habría mantenido el cupo de maestros sin necesidad de incrementarlo en otro centro. Denuncian que esta decisión vulnera el derecho de elección de centro de las familias y perjudica la estabilidad de la escuela pública y rural.