La residencia municipal de Lumbrales ha acogido un taller de plantas enmarcado en la Escuela de Flores preservadas. La actividad, dirigida por el terapeuta Juanma Ruiz, ha buscado estimular la memoria de los mayores mediante la recuperación de recetas tradicionales
La residencia municipal de Lumbrales ha acogido este viernes un taller de plantas dirigido a sus usuarios. La actividad, enmarcada dentro de una Escuela de Flores preservadas, ha tenido como objetivo principal estimular la memoria y poner en valor la sabiduría popular de los mayores de la comarca del Abadengo.
El taller ha sido impartido por Juanma Ruiz, terapeuta y rehabilitador de la residencia Abadengo, centro que gestiona Albaicín en la localidad de Lumbrales. La sesión se ha desarrollado durante la tarde, en horario de 17:00 a 19:00 horas coincidiendo con la reciente entrada del verano.
Durante la jornada, los mayores han reconocido los diferentes ejemplares de plantas que han sido objeto de esta iniciativa. La dinámica ha buscado conectar los elementos naturales con las vivencias de los participantes de una manera activa y participativa.
"Lo que hemos hecho es enseñarle a los abuelos plantas que ellos usaban antiguamente como recetas antiguas, milenarias", ha explicado el terapeuta sobre la actividad. El ejercicio ha requerido la participación activa de los residentes, quienes han aportado sus conocimientos tradicionales.
"Ellos me han tenido que traducir esa planta en recetas", ha detallado Ruiz. El organizador ha destacado el valor emocional y cognitivo de esta propuesta, definiéndola como "una actividad interesante y sobre todo amable para nuestros mayores".
El perfil de los participantes ha contribuido al éxito de esta recuperación de saberes tradicionales, dado su arraigo al territorio. Según ha precisado el rehabilitador, el 98 % son vecinos de toda la vida de Lumbrales, aunque la actividad también ha contado con la presencia de algún residente procedente de la localidad vecina de Bermellar.
De esta forma, la residencia municipal ha facilitado un espacio donde la naturaleza y los recuerdos se han unido, permitiendo que los mayores compartan su legado cultural a través de los usos tradicionales de la flora local.