El Ayuntamiento de Zamarra ha convocado un concurso público para adquirir un terreno destinado a la ampliación del cementerio municipal. Los interesados disponen ya de plazo para ofrecer terrenos aledaños al actual
El Ayuntamiento de Zamarra ha convocado un concurso público para la adquisición de un terreno destinado a la ampliación del cementerio municipal. Los interesados dispondrán de un plazo de veinte días naturales, a contar desde este 23 de junio, para presentar sus ofertas.
La comarca de Ciudad Rodrigo arrastra desde hace décadas una realidad áspera marcada por la despoblación, el envejecimiento y la escasez de oportunidades laborales, una herida especialmente visible también en la comarca de Las Arribes. En este contexto, los alcaldes de estos pequeños municipios —más allá de siglas y colores políticos— libran una batalla diaria para atraer proyectos e inversiones que permitan sostener la vida en sus pueblos.
Lo hacen, además, con recursos muy limitados. La mayor parte de estas corporaciones dependen casi en exclusiva de ayudas institucionales y subvenciones, sostenidas por unas arcas municipales exiguas, alimentadas apenas por el padrón y por modestos ingresos procedentes de fincas rústicas o aprovechamientos forestales.
Es el caso de Zamarra, cuyo presupuesto anual asciende a 193.438,81 euros, una cantidad que se consume entre gastos corrientes y la aportación municipal necesaria para cofinanciar obras subvencionadas, muchas de ellas sufragadas parcialmente por la Diputación de Salamanca.
Sin embargo, dentro de esa lógica de supervivencia administrativa emerge una paradoja tan singular como reveladora: en un pueblo que pierde habitantes año tras año —según datos del Instituto Nacional de Estadística, pasó de 119 vecinos en 2013 a poco más de 80 en 2026, incluyendo la veintena de residentes de su pedanía de Villarejo—, uno de los servicios públicos que necesita crecer es precisamente su cementerio.
Puede parecer una contradicción, pero no lo es. El actual camposanto se ha quedado pequeño y el Ayuntamiento se ve obligado a buscar suelo colindante, de aproximadamente 50 metros cuadrados, para ampliar su capacidad. Una realidad que, lejos de ser excepcional, se repite en otros puntos de la comarca. Incluso Ciudad Rodrigo, pese a su progresiva pérdida de población, mantiene una demanda constante de nuevos nichos y ampliaciones de espacios funerarios.
Según explica el alcalde de la localidad, Ángel Morán, el presupuesto municipal se destina principalmente al mantenimiento de servicios básicos como el arreglo de calles, el abastecimiento de agua, el alcantarillado o la conservación de edificios públicos, además de parques infantiles que cobran vida especialmente los fines de semana y en épocas vacacionales, cuando muchos oriundos regresan al pueblo para pasar unos días.
En el ámbito funerario, el municipio rehabilitó hace unos años el velatorio municipal, una infraestructura largamente demandada por los vecinos, y acometió también mejoras en el cementerio con la construcción de nuevos nichos. Sin embargo, esta solución resulta hoy insuficiente, ya que varios vecinos siguen reclamando la posibilidad de contar con sepultura tradicional. De ahí la necesidad de ampliar el recinto, puesto que actualmente no existe otra alternativa para el enterramiento que no sea el nicho.
Porque si algo permanece inalterable en estos pueblos es la certeza de la muerte y el vínculo con la tierra. Muchos de sus hijos, aunque la vida les llevara lejos, desean reposar para siempre en el lugar donde nacieron o donde, quizá, nunca pudieron quedarse.
Zamarra cuenta actualmente con 64 habitantes censados, a los que se suma una veintena en su pedanía de Villarejo. Poco más de ochenta vecinos entre ambos núcleos que, pese a la fragilidad demográfica, siguen necesitando garantizar uno de los servicios más inevitables y definitivos de cualquier comunidad.
La adquisición del terreno se resolverá mediante procedimiento de concurso público y podrán concurrir tanto personas físicas como jurídicas, siempre que los terrenos ofertados sean colindantes al actual cementerio municipal.
Según el primer edil, Ángel Morán la esperanza está puesta ahora en la carretera DSA-356 cuyas obras que se están ejecutando con un presupuesto de 2.1 millones de euros cambie un poco la situación del pueblo, " con buenas comunicaciones y la cercanía a Ciudad Rodrigo ( 14km) se anime a la gente a invertir en esta pequeña localidad de la subcomarca del Campo de Agadones" apunta Morán.
