Un grupo de 54 personas de la parroquia de San Andrés y otros templos de Salamanca ha realizado su tradicional peregrinación anual al Santuario de Fátima en Portugal. Durante la jornada, los fieles participaron en diversos actos litúrgicos, incluyendo el rezo del rosario en la Capilla de las Apariciones y una oración por la diócesis. El viaje concluyó con el regreso de la expedición a la capital salmantina a última hora del sábado.
La comunidad parroquial de San Andrés realizó su tradicional viaje anual al templo portugués con la participación de fieles de diversos puntos de la ciudad y localidades cercanas. La jornada combinó momentos de recogimiento espiritual, celebraciones litúrgicas y visitas guiadas a los lugares más emblemáticos del recinto mariano.
La expedición, compuesta por un total de 54 personas, partió este sábado a primera hora de la mañana rumbo a la localidad portuguesa de Fátima. El trayecto de ida sirvió como preparación espiritual para los peregrinos, quienes emplearon folletos propios diseñados específicamente para esta jornada de fe.
El grupo estuvo integrado no solo por miembros de la Parroquia de San Andrés, sino también por fieles procedentes de otras parroquias de la ciudad de Salamanca y de municipios cercanos, consolidando el carácter comunitario de la iniciativa.
Tras completar un intenso programa de actos religiosos y disfrutar de tiempo libre para el descanso, los participantes emprendieron el viaje de vuelta, con llegada a Salamanca en la misma jornada.
La actividad en el Santuario de Fátima se desarrolló conforme a un programa litúrgico muy estructurado. Los peregrinos iniciaron su recorrido con una oración comunitaria y la tradicional fotografía de grupo en la Puerta de San Andrés de la Basílica de la Trinidad.
Posteriormente, los fieles se trasladaron a la Capelhina (Capilla de las Apariciones), donde participaron en el rezo del santo rosario y en la posterior celebración de la eucaristía.
Uno de los momentos más significativos de la jornada tuvo lugar ante la histórica lápida que conmemora la primera peregrinación diocesana, ubicada en la puerta de la Basílica principal. Allí, los asistentes elevaron sus oraciones por las necesidades de la Diócesis de Salamanca y de su obispo.
La comitiva también dedicó un espacio para el rezo y la veneración de los pastorcitos en sus respectivas tumbas. Los peregrinos recordaron las figuras de Francisco, Jacinta y Lucía en el interior del templo.
Los participantes dispusieron de tiempo libre para comer, descansar y adquirir recuerdos del santuario antes de iniciar el viaje de regreso.