Centros educativos, residencias, autoridades y personal de cáritas participan en un acto conmemorativo en el Árbol Gordo bajo el lema `Abre la puerta al buen trato. Tú tienes la llave´
Cáritas Diocesana de Ciudad Rodrigo ha conmemorado este lunes, 15 de junio, el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez con un acto de sensibilización celebrado en el Árbol Gordo. Bajo el lema `Abre la puerta al buen trato. Tú tienes la llave´, la entidad ha reunido a personas mayores, jóvenes, representantes institucionales y miembros de la comunidad educativa para reivindicar el respeto, la dignidad y el cuidado de las personas mayores.
En el encuentro han participado la concejala Ana Castaño, el obispo de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, el vicario general, José María Rodríguez-Veleiro, así como representantes de centros escolares, residencias de mayores, voluntarios y usuarios de Cáritas.
La directora de Cáritas Diocesana, Mar, agradeció la implicación de todos los asistentes y destacó la importancia de "alzar la voz por el buen trato a las personas mayores", recordando que se trata de un derecho fundamental que debe ser garantizado por toda la sociedad.
El acto comenzó con la lectura del manifiesto estatal por parte de cinco personas pertenecientes a diferentes generaciones y colectivos: miembros de Cáritas, una persona mayor y una joven. A través de esta lectura compartida se quiso reflejar la necesidad de construir una sociedad más inclusiva y respetuosa con quienes han contribuido durante décadas al desarrollo de sus comunidades.
El manifiesto invitó a reflexionar sobre el papel que cada ciudadano desempeña en la construcción de un envejecimiento digno. El documento subrayó que este compromiso no debe comenzar cuando se alcanza la vejez, sino mucho antes, reconociendo el lugar central que ocupan las personas mayores en la vida familiar y comunitaria.
Durante la lectura también se expusieron datos preocupantes sobre las diferentes formas de maltrato que sufren las personas mayores. Según las cifras del Teléfono contra el Abuso y Maltrato a las Personas Mayores de la Confederación Estatal de Mayores Activos, el maltrato psicológico representa el 28,4 % de los casos denunciados, seguido por el abandono 16,8 %, el maltrato económico 15,6 % y las negligencias 10,9 %.
Ante esta realidad, el manifiesto incidió en que el buen trato no surge por casualidad, sino que se construye día a día a través de pequeños gestos cotidianos como escuchar, respetar, acompañar y reconocer la autonomía de las personas mayores. Asimismo, se hizo un llamamiento a rechazar la soledad impuesta, la indiferencia y cualquier forma de violencia o discriminación.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la colocación de llaves de papel sobre una puerta simbólica instalada para la ocasión. En ellas, los participantes plasmaron mensajes y compromisos relacionados con el buen trato. Esta actividad contó con la participación de escolares, residentes y usuarios de distintos centros de mayores, simbolizando que cada persona puede contribuir a abrir la puerta a una sociedad más justa y respetuosa.
Rosana, representante de Cáritas, explicó que estas propuestas y reflexiones son fruto de un trabajo previo realizado en colegios y residencias. Según señaló, todas las aportaciones recogidas se conservan y analizan posteriormente para seguir mejorando la atención y el acompañamiento que reciben las personas mayores durante todo el año.
El acto concluyó con un mensaje de responsabilidad colectiva. Los participantes recordaron que el maltrato a las personas mayores no es un asunto privado, sino una injusticia social que requiere el compromiso de toda la ciudadanía. Como se destacó durante la lectura final del manifiesto, defender el buen trato es cuidar el presente y proteger el futuro, porque el envejecimiento es un camino común que, con el paso del tiempo, recorrerán todas las personas.
El acto contó con la participación de la concejala Ana Castaño y del obispo de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, José Luis Retana, quienes animaron a los más jóvenes a valorar y acompañar a las personas mayores. Castaño destacó la importancia de dedicar tiempo a los abuelos y combatir la soledad con pequeños gestos cotidianos, mientras que Retana recordó el papel fundamental de los mayores en la transmisión de valores y experiencias, subrayando que "una sociedad que no cuida a sus mayores es una sociedad sin futuro".