Durante el recorrido se bendijo a un niño en los dos altares instalados por los vecinos, manteniendo viva la tradición de la que fue la fiesta grande de la localidad
La jornada del Corpus Christi en Yecla de Yeltes se vivió, un año más, con una profunda devoción y participación vecinal. Los habitantes de la localidad demostraron su fidelidad a la cita con el Santísimo, volcándose en los actos litúrgicos y tradicionales preparados para honrar esta importante festividad del calendario, actos que fueron oficiados por el párroco José Antonio Andújar.
Tras la celebración de la solemne eucaristía, que congregó a numerosos fieles en el templo parroquial, dio comienzo la procesión, uno de los momentos más esperados en la que un tiempo fue la fiesta grande de los yeclenses. El Santísimo recorrió las calles del municipio, engalanadas para la ocasión, acompañado por los cánticos y oraciones de los asistentes.
Un aspecto destacado de la procesión en Yecla de Yeltes fue la instalación de hasta dos altares a lo largo del itinerario. En uno de estos puntos se vivió un momento de gran emotividad con la bendición de un niño, una tradición que se mantiene viva y que simboliza la presentación de los más pequeños ante el Santísimo.
El pueblo de Yecla de Yeltes reafirmó así su compromiso con sus tradiciones religiosas, manteniendo viva la llama de una festividad que une a generaciones en torno a la fe y la cultura popular. La solemnidad del Corpus Christi sigue siendo un pilar fundamental en la vida social y espiritual del municipio.