El Corpus Christi se celebra con una solemne eucaristía y procesión, que reúne a numerosos fieles en una jornada de fe, tradición y devoción, con la participación de los niños que han recibido la Primera Comunión.
Mientras algunos de los jóvenes de la Diócesis de Ciudad Rodrigo participa este fin de semana en los actos presididos por el Papa León XIV en Madrid, la ciudad mirobrigense ha vivido este domingo una de las celebraciones religiosas más destacadas del calendario litúrgico: el Corpus Christi.
La jornada comenzó con una solemne eucaristía en la Catedral de Santa María, presidida por el deán de la Deán de la Catedral, Ángel Martín Carbayo, acompañado por los canónigos Bernardino San Nicasio, Vidal Rodríguez y Carlos López. Tras la celebración religiosa, los fieles participaron en la tradicional procesión por las calles del recinto histórico.
Ha esta cita tan especial han acudido más de una veintena de niños que han recibido este año la Primera Comunión. Ataviados con sus vestidos y trajes de comunión, acompañaron al Santísimo portando cestas de flores que fueron esparciendo en los distintos altares preparados por las parroquias.
Como marca la tradición, varios puntos del itinerario fueron engalanados con flores, tomillo y alfombras decorativas. Los altares se instalaron en la iglesia de Cerralbo, en la Casa Consistorial por parte de la parroquia de San Pedro y en la Cofradía del Silencio. En cada una de estas paradas se impartió la bendición correspondiente.
La carroza del Santísimo, empujada por miembros de la Cofradía del Silencio, recorrió las calles del casco histórico acompañada por numerosos vecinos y visitantes. En el altar situado junto al Ayuntamiento también se mantuvo otra de las tradiciones más significativas de esta festividad, con la presentación de los niños y niñas nacidos durante el último año.
A lo largo del recorrido no faltaron los cánticos, las oraciones y los rezos, que contribuyeron a realzar el carácter solemne y significativo de la procesión. La corporación municipal participó en estos actos, encabezada por el alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, junto a los maceros municipales, manteniendo así una costumbre histórica vinculada a esta solemnidad.
La Banda Municipal de Música puso la nota musical a una mañana marcada por el recogimiento y la devoción, interpretando distintas piezas durante el recorrido procesional.
Con esta celebración, Ciudad Rodrigo volvió a mostrar el arraigo de sus tradiciones religiosas y el compromiso de vecinos, parroquias y cofradías con una festividad que cada año reúne a cientos de personas en torno a una de las manifestaciones de fe más importantes del calendario cristiano