Los alumnos pusieron el broche final a una etapa marcada por la amistad, el aprendizaje y las experiencias compartidas en un acto celebrado en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal
Los alumnos de 2º de Bachillerato del IES Fray Diego Tadeo vivieron este viernes uno de los momentos más esperados y significativos de su etapa educativa: su acto de graduación. Una jornada cargada de emociones, recuerdos y despedidas que puso el broche final a unos años que quedarán para siempre en la memoria de quienes los han compartido.
Entre sonrisas, lágrimas y abrazos, los estudiantes dijeron un "hasta luego" a una etapa que les ha unido profundamente y que ha contribuido a forjar amistades, experiencias y aprendizajes que les acompañarán en el futuro. Ahora comienzan nuevos caminos, nuevos retos académicos y personales, aunque con la certeza de que los lazos creados durante estos años permanecerán en el tiempo.
El acto se celebró en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal, que se llenó de familiares, profesores y amigos para acompañar a los jóvenes en un día tan especial. Durante la ceremonia, cada uno de los grupos tomó la palabra para compartir sus discursos de graduación, en los que recordaron algunos de los momentos más significativos vividos en el instituto. Tampoco faltaron las palabras de agradecimiento hacia el profesorado, evocando con cariño, humor y emoción las anécdotas compartidas y el apoyo recibido a lo largo de estos años.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó con la proyección de un vídeo recopilatorio de imágenes y recuerdos del alumnado. Fotografías de excursiones, actividades, celebraciones y momentos cotidianos dentro y fuera de las aulas permitieron realizar , un viaje por su amistad y parte de su vida.
La ceremonia continuó con la tradicional imposición de bandas y entrega de orlas. Uno a uno, los alumnos fueron subiendo al escenario para recibir este reconocimiento de manos de sus tutores, quienes además les dedicaron unas palabras personalizadas llenas de afecto y buenos deseos para la nueva etapa que ahora comienzan. Como recuerdo, cada estudiante recibió también un texto elaborado especialmente para él.
Los alumnos tampoco quisieron dejar pasar la oportunidad de agradecer la dedicación de sus tutores y profesores, entregándoles diversos obsequios en muestra de cariño y reconocimiento por los años compartidos.
Con el cierre del acto concluyó una de las etapas más importantes de sus vidas. Quedan atrás las aulas, los exámenes, las excursiones y los momentos compartidos, pero permanecen los recuerdos, las amistades y las experiencias que han marcado estos años. Un capítulo que se cierra para dar paso a nuevos horizontes, aunque siempre permanecerá vivo en la memoria de quienes lo han vivido juntos