Ángel Iglesias Ovejero presentó una investigación basada en décadas de testimonios y documentación recopilada sobre los acontecimientos vividos en el suroeste salmantino.
La Casa Municipal de Cultura de Ciudad Rodrigo acogió este jueves la presentación de ´Croniquillas del verano y otoño sangriento de 1936 en el sudoeste de Salamanca´, la nueva publicación del Centro de Estudios Mirobrigenses (CEM), obra del investigador y miembro de la entidad Ángel Iglesias Ovejero.
Durante el acto, el autor explicó el origen de esta obra, que definió como el resultado de "setenta años de indignación" y también de la experiencia vivida por su propia familia durante aquellos años. "Soy tributario de los testimonios de centenas o miles de personas desde hace más de 50 años", afirmó el escritor durante su intervención, destacando la importancia de esta extensa recopilación de testimonios y documentación para la materialización del proyecto. El libro aborda la represión ejercida en diferentes localidades del suroeste comarca durante los primeros meses de la Guerra Civil y constituye una contribución a la recuperación de la memoria histórica en la comarca.
Durante la presentación, el autor destacó la profunda labor de investigación y recopilación de memoria oral que ha sustentado la creación de este volumen. La obra se nutre directamente de las voces de quienes conocieron de cerca aquellos trágicos acontecimientos y de los testimonios transmitidos de generación en generación.
El proyecto es el resultado de un esfuerzo prolongado en el tiempo. Durante décadas, el investigador ha escuchado y recopilado las vivencias de numerosos habitantes de la comarca, logrando preservar del olvido un valioso patrimonio documental y humano que contribuye a comprender mejor uno de los periodos más difíciles de la historia reciente de la provincia.
La publicación recopila 58 croniquillas y necrologios que fueron publicados originalmente en prensa digital durante el segundo semestre de 2016. A través de estos textos, el autor documenta episodios de represión, redadas, registros, detenciones y ejecuciones ocurridas en distintas poblaciones de la zona, ofreciendo una visión detallada de los acontecimientos que marcaron aquellos meses de 1936.
Durante la presentación se recordó el contexto histórico surgido tras la sublevación militar del 17 de julio de 1936 y las directrices impulsadas por el general Emilio Mola, que promovían una actuación especialmente dura contra quienes defendían la legalidad republicana. En este sentido, el autor destacó la importancia de investigar y documentar estos hechos para preservar la memoria de las víctimas y favorecer el conocimiento de la historia reciente.
Asimismo, se puso en valor el trabajo desarrollado durante las últimas décadas por asociaciones memorialistas e investigadores que han contribuido a romper el silencio existente sobre la represión franquista en la provincia de Salamanca. Durante el acto se destacó la labor de historiadores como Santiago López García, Luis Castro Berrojo o Juan José Aparicio Cascón, entre otros estudiosos que han profundizado en este periodo histórico.
También se hizo referencia a los avances logrados en Ciudad Rodrigo en materia de memoria democrática y retirada de simbología franquista, aunque se lamentó que todavía sean pocos los municipios del suroeste salmantino que han desarrollado iniciativas similares.
La presentación contó con la presencia de la concejala Ana Castaño; del secretario del Centro de Estudios Mirobrigenses y prologuista de la obra, Juan Tomás Muñoz Garzón; y del presidente de la academia, José Ignacio Martín Benito, además de numerosos asistentes interesados en conocer una investigación que profundiza en uno de los periodos más complejos de la historia reciente de la comarca.
La presentación concluyó entre los aplausos de los asistentes y una firma de ejemplares por parte del autor. Un acto que sirvió para recordar algunos de los episodios más duros y tristes de la historia reciente de la comarca, pero que, según se puso de manifiesto durante el encuentro, siguen siendo necesarios de conocer y tener presentes para comprender el pasado, preservar la memoria de las víctimas y evitar que estos acontecimientos caigan en el olvido.
Desde el Centro de Estudios Mirobrigenses se reafirmó además el compromiso de la entidad de continuar trabajando en la investigación, conservación y divulgación de la historia, el arte y la cultura de la comarca, elementos que, según se destacó, constituyen un patrimonio común que une a sus habitantes.