El notario se ha despedido de Ciudad Rodrigo tras más de dieciséis años de servicio en la localidad mirobrigense, con un emotivo homenaje por sus compañeros en el Parador de la ciudad. Echávarri, que se traslada a Madrid, ha expresado su profundo agradecimiento a su familia, compañeros de profesión y a los vecinos de la comarca por el cariño recibido durante su trayectoria.
El notario Francisco Echávarri López se despide de Ciudad Rodrigo tras más de dieciséis años de servicio en la localidad mirobrigense. Sus compañeros del Registro de la Propiedad y de la propia Notaría han homenajeado al profesional con una comida de despedida celebrada en el Parador de Ciudad Rodrigo, coincidiendo con la firma de su último protocolo en esta plaza antes de trasladarse a Madrid.
La andadura de Echévarri en Ciudad Rodrigo comenzó en noviembre de 2009. Durante este periodo de más de tres lustros, el notario asegura haber vivido una etapa de profundo aprendizaje, tanto en el plano personal como en el profesional. En su escrito de despedida, el homenajeado ha querido plasmar su agradecimiento a la ciudad y a las personas que lo han acompañado a lo largo de este camino.
Con su próximo destino fijado en Madrid, Echévarri ha dedicado unas emotivas palabras a la localidad mirobrigense, destacando que echará de menos "los cielos limpios y estrellados de Ciudad Rodrigo, sus atardeceres, su silencio, el sonido de sus pájaros, su frío invernal, su 'majo' y sus gentes". Asimismo, ha definido a los habitantes de la comarca como personas "resistentes y duras como las piedras que adornan su muralla y sus palacios".
En el ámbito familiar, el notario ha expresado su gratitud en primer lugar a su esposa, Ana María Csurkui, a quien define como la persona que más quiere y que siempre ha estado a su lado, agradeciendo especialmente "sus presencias en Ciudad Rodrigo y mis ausencias de Madrid". También ha tenido un reconocimiento especial para María Jesús Galán, a quien describe cariñosamente como su "madre mirobrigense, que siempre está para todo lo que necesito".
El agradecimiento se ha hecho extensivo a sus compañeros de plaza, Juan Manuel Sayagués, Diego Aparicio y Pablo Fernández-Prida, con quienes comparte haber aprendido y compartido gran parte de su trayectoria. En el mismo sentido, ha alabado el buen hacer del registrador de la propiedad, Mauricio Prieto, y de los empleados del Registro de la Propiedad, de quienes ha destacado su constante voluntad de colaborar.
Finalmente, Echávarri ha dedicado una mención muy especial a todo el personal de la notaría con el que ha trabajado durante estos años, calificándolos como "la esencia de la Notaría" y destacando su lealtad y esfuerzo diario. Entre ellos, ha nombrado a Pepe Malmierca (fallecido), Chuchi Carpio, Lorenzo Uribe, Maite Carpio, Carmen García, Eneko García, Marta Guerra, Sara Bravo, Isabel Estévez, Elsa Corvo, Inmaculada García, Virginia Martín, Verónica San Fausto, Rebeca Esteban, Pepi y Dori. "En la hora del adiós, solo deciros que os llevaré siempre en el alma", ha concluido.