Los participantes realizaron un trayecto de unos doce kilómetros
En una noche plenamente estival en Ciudad Rodrigo, una docena de atletas mirobrigenses volvió a cumplir con una tradición ya asentada en el calendario previo al verano: la Ruta de la Luna Lunera. Coincidiendo con el anochecer de uno de los viernes de junio, el grupo afrontó un recorrido no competitivo de unos doce kilómetros por los caminos y parajes próximos al río Águeda, iluminados únicamente por la claridad de la luna.
La cita, que alcanza ya su decimotercera edición, reunió a integrantes del grupo Jaramugos y Jumentos en la isla de El Picón, punto de partida de una marcha que conduce hasta el agregado mirobrigense de Conejera. El trayecto, desarrollado en su mayor parte por caminos de tierra, combina el ejercicio físico con el carácter pausado y casi ceremonial de una caminata nocturna que se ha convertido, con el paso de los años, en una pequeña tradición para los aficionados locales al atletismo.