Los vecinos despiden a José Montero y Carmen Díez en un acto de reconocimiento para agradecer su trabajo tras más de una década de servicio ininterrumpido en el municipio
Encinasola de los Comendadores vivió ayer lunes una jornada marcada por la gratitud. Los habitantes de la localidad se han congregado para despedir a José Montero de Paz, quien ha ejercido como médico titular durante los últimos 11 años y ahora alcanza su merecida jubilación.
Junto a él, también ha recibido el cariño del pueblo Carmen Díez Vacas, la enfermera que ha prestado servicio en el consultorio local durante los últimos 13 años. La profesional sanitaria dejará su puesto en la comarca tras haber solicitado su traslado a Salamanca.
La respuesta vecinal a la convocatoria ha superado todas las expectativas iniciales. Un total de 110 personas han participado en este encuentro de convivencia, demostrando el fuerte vínculo creado entre los profesionales sanitarios y los pacientes de esta zona de la comarca de Vitigudino.
Durante el transcurso de la celebración, los asistentes han compartido unos refrescos y diversos dulces. Esta iniciativa se ha organizado con el objetivo de que la despedida fuera menos amarga para todos los presentes. El momento central del acto ha estado protagonizado por la alcaldesa del municipio, Sonia Hernández, quien ha hecho entrega a ambos homenajeados de una placa conmemorativa. Este obsequio sirve como reconocimiento oficial a su dedicación y cuidado hacia los vecinos durante más de una década. Además de la placa, los dos sanitarios han recibido un centro con flores como muestra de afecto por parte de la corporación municipal y de todos los habitantes de la localidad.
La regidora municipal ha querido destacar la calidad humana y laboral de los protagonistas durante su etapa en el consultorio. "Fue un homenaje-despedida a dos grandes personas y mejores profesionales", ha señalado Sonia Hernández al hacer balance de la jornada.
Lo más llamativo del encuentro ha sido la masiva afluencia de público, una cifra que ha sorprendido a todos los asistentes. En este sentido, la propia alcaldesa ha reconocido en tono distendido que "no sabía que había tanta gente en el pueblo", evidenciando el gran poder de convocatoria y el respeto que se han ganado el médico y la enfermera a lo largo de estos años.