La rápida intervención de los efectivos de la Diputación de Salamanca y el hecho de que la vegetación aún conservase humedad evitaron que las llamas se propagasen junto al recinto amurallado.
La tranquilidad de la tarde dominical se vio alterada en torno a las 18:30 horas, cuando varios mirobrigenses y numerosos turistas portugueses que paseaban por el entorno monumental de la Puerta de Amayuelas advirtieron una intensa humareda y varias llamas que surgían en el foso situado junto a la muralla de Ciudad Rodrigo.
El fuego, de pequeñas dimensiones, encontró un combustible tan liviano como eficaz en la pelusa desprendida por los chopos de la zona del río, cuya acumulación favoreció una rápida combustión. Afortunadamente, la hierba todavía verde y la pronta actuación de los servicios de emergencia impidieron que el incendio alcanzara mayores proporciones.
Hasta el lugar se desplazaron dos dotaciones de bomberos de la Diputación de Salamanca, así como efectivos de la Policía Local y de la Guardia Civil, que lograron controlar el incendio en pocos minutos sin que las llamas llegaran a afectar a la histórica pared de la muralla.
El despliegue de medios despertó la curiosidad de viandantes y visitantes que disfrutaban de una jornada de marcado ambiente casi veraniego en las calles y espacios monumentales de la ciudad.