La parroquia de La Fuente de San Esteban ha celebrado el final del curso de catequesis con una jornada festiva. El encuentro reunió a niños del municipio y de las localidades vecinas de Boada y San Muñoz, junto a sus familias.
La comunidad parroquial ha celebrado este jueves una jornada de convivencia para clausurar el curso de catequesis en un ambiente festivo y familiar. La iniciativa ha reunido en La Fuente de San Esteban a niños, catequistas y vecinos procedentes también de Boada y San Muñoz.
La cita puso el punto final a las actividades formativas del año con una tarde marcada por la convivencia, las propuestas lúdicas y los actos religiosos, reforzando el carácter comunitario de la celebración.
Además de los grupos de catequesis, numerosas familias y residentes de la zona participaron activamente en este encuentro intergeneracional, convertido en una auténtica fiesta para toda la comunidad parroquial
Los actos han comenzado con un momento de recogimiento y devoción. Los asistentes se han desplazado hasta el jardín de Nuestra Señora de La Fuente, donde se ha llevado a cabo una ofrenda floral a la Virgen María.
Durante este acto, los más pequeños han depositado sus flores como muestra de cariño a la Madre de Dios. La parroquia ha destacado que se ha tratado de un momento sencillo y emotivo, vivido con gran alegría por todos los presentes.
Posteriormente, el ambiente festivo se ha trasladado a la zona de las Tenerías. En este espacio, los participantes han disfrutado de diferentes dinámicas y juegos diseñados para favorecer la convivencia entre pequeños y mayores.
La jornada ha concluido con una merienda compartida. Este último acto ha servido como espacio de agradecimiento por todo lo vivido durante el presente curso catequético, cerrando la tarde en un ambiente de fraternidad al que se han sumado otros niños y adultos de la localidad que no pertenecen directamente a los grupos de catequesis.