Ciudad Rodrigo inaugura su quinta Feria del Farinato nombrando a la Cofradía de los Amigos del Farinato como Farinatera Mayor, en una jornada marcada por la innovación gastronómica y el homenaje a las raíces locales.
Ciudad Rodrigo ha inaugurado este viernes la quinta edición de la Feria del Farinato con un emotivo acto celebrado en la Plaza del Buen Alcalde, donde el Ayuntamiento ha reconocido a la Cofradía de los Amigos del Farinato con la distinción de Farinatera Mayor por su labor de promoción y defensa de uno de los productos más representativos de la gastronomía mirobrigense. Durante toda la intervención Nunavut Segovia fue intepretando en lenguaje de signos todo lo que iban relatando, haciendo este evento inclusivo.
La concejala de Ferias de cultura, Ana María Castaño García, dió inició ha está celebración, comentando sobre la histórica plaza, antiguo solar de los señores de Cerralbo y escenario del tradicional mercado de los martes desde el siglo XV, acogió una jornada que combinó tradición, gastronomía y homenaje a las raíces locales.
Durante el acto, representantes de la Diputación de Salamanca y del proyecto “Salamanca en Bandeja”, Leticia y David Monaguillo, pusieron en valor la riqueza agroalimentaria de la provincia y la importancia de seguir promocionando productos típicos como el farinato. Desde la institución provincial se animó a los vecinos a convertirse en “embajadores” de los productos salmantinos y a apostar por el consumo de cercanía, recordando que muchos visitantes llegan a Ciudad Rodrigo atraídos por su cocina tradicional.
Asimismo, se destacó la capacidad del farinato para evolucionar y adaptarse a nuevas propuestas gastronómicas sin perder su esencia. En este sentido, la chef Leticia presentó diferentes elaboraciones innovadoras elaboradas con este embutido típico, entre ellas un arroz meloso con farinato y pulpo, una albóndiga especial y un postre compuesto por queso semicurado artesanal Miróbriga y bizcocho de farinato. La cocinera explicó que su intención es “tener cada año una novedad” para sorprender a los asistentes.
El momento más emotivo de la tarde llegó con el pregón de la Cofradía de los Amigos del Farinato. Olga Bernal, Javier Morán, Inmaculada Pascual, Ángel Ajabal, Eugenio Bernal, Ana Pascual, Eva de la Paz, Ricardo Aparicio y Manuel Ángel Barmero, uno de los nueve miembros fundadores, repasaron la trayectoria de la agrupación, nacida el 8 de septiembre de 2004 tras compartir “unos huevos fritos con farinato” en una terraza mirobrigense.
Durante su intervención, Manuel Ángel Barmero agradeció el reconocimiento recibido y aseguró que la cofradía continuará llevando el nombre del farinato y de Ciudad Rodrigo “allá por donde vayamos”. Además, los pregoneros recordaron algunos de los trabajos, concursos y ferias en los que han participado durante más de dos décadas de actividad, proyectándose también un vídeo con imágenes de su trayectoria.
La agrupación quiso cerrar el pregón con una alegoría tradicional sobre el origen del farinato. En ella narraron la historia de Farina, una anciana de una ciudad amurallada bañada por el río Águeda que, mezclando grasa de cerdo, pan duro, anís, aguardiente y pimentón dulce, logró salvar a sus vecinos de un hechizo lanzado por la bruja Lucrecia. Mientras se relataba esta historia, los asistentes pudieron degustar una “tablita de rabo de morucha” acompañada de un suave de farinato elaborado por la propia cofradía.
El alcalde destacó durante el acto el compromiso de este colectivo, al que definió como “uno de los principales embajadores de la gastronomía mirobrigense”. El regidor puso en valor su implicación en iniciativas solidarias y culturales vinculadas a Ciudad Rodrigo y animó tanto a la hostelería como al comercio local a reforzar la presencia del farinato en bares, restaurantes y establecimientos de la ciudad.
Como reconocimiento a su trayectoria, el Ayuntamiento entregó a la Cofradía de los Amigos del Farinato un cuadro de Ciudad Rodrigo en agradecimiento por su trabajo de difusión y promoción del producto durante todos estos años.
La jornada concluyó con una multitudinaria degustación de las propuestas gastronómicas elaboradas por Leticia, donde rápidamente se formaron largas colas de asistentes interesados en probar unas recetas que muchos definieron como “un auténtico manjar.