La localidad ha celebrado el día grande de las fiestas de Santa Cruz con una multitudinaria misa y la tradicional procesión del Jesucristo crucificado. La jornada festiva se ha completado con la popular rifa de la rosca, actuaciones de folclore charro, almuerzo de convivencia entre todos los vecinos y un emotivo homenaje floral a las madres.
La localidad vive su día grande con una solemne eucaristía y el posterior desfile de la imagen de Jesucristo crucificado. Los vecinos y visitantes disfrutan de una jornada de convivencia que aúna devoción, folclore charro y gastronomía popular.
La iglesia parroquial se ha llenado este domingo de fieles para conmemorar los actos centrales de las fiestas de Santa Cruz. La jornada ha comenzado con una multitudinaria misa que ha contado con la presencia de numerosos vecinos y visitantes, amenizada por las voces de un pequeño grupo coral local.
Durante la homilía, el párroco ha oficiado una ceremonia solemne en la que ha aprovechado para lanzar un mensaje a los asistentes. El sacerdote ha animado a los feligreses a acudir con mayor frecuencia a la iglesia durante el resto del año, y no limitarse únicamente a las fechas festivas.
Tras la finalización del oficio religioso, la devoción se ha trasladado a las calles del municipio con el inicio de la procesión. La imagen de Jesucristo crucificado ha recorrido diversas vías de la localidad arropada por un gran número de personas que no han querido perderse este acto tradicional.
El desfile procesional ha seguido un orden riguroso por las calles del municipio. La comitiva ha estado encabezada por el grupo de mujeres charras, seguidas por la talla religiosa. A continuación, han desfilado el párroco junto el alcalde Francisco Javier Bernal y corporación municipal, cerrando la marcha los numerosos vecinos asistentes. Durante la procesión estuvo amenizada por el tamborilero.
Al concluir el recorrido a las afueras del templo, ha tenido lugar uno de los momentos más esperados: la tradicional rifa de la rosca. La puja ha comenzado con un precio de salida de 50 euros y, tras una animada competencia entre los presentes, el dulce ha sido adjudicado finalmente por 120 euros. A continuación se realizó la tradicional ofrende, donde algunos fieles pasaron a ofrecer ante el cura y la imágen.
El folclore también ha tenido un papel protagonista en la celebración. El grupo de mujeres ataviadas con el traje charro ha ofrecido varias actuaciones de baile tradicional, acompañadas por los sones del tamborilero. La animación ha sido tal que, durante una de las piezas, varias personas del público se han animado a participar en la danza.
Para poner el broche final a la jornada festiva, los asistentes se han desplazado hasta la carpa instalada en la plaza del municipio. Allí han podido disfrutar de un almuerzo de convivencia organizado para todos los presentes.
El ágape ha incluido una variada degustación de productos típicos. Los vecinos han compartido raciones de tortilla, embutido, croquetas y empanada, en un ambiente de marcado carácter festivo y comunitario.
Además, al coincidir la celebración con el Día de la Madre este 3 de mayo, el Ayuntamiento ha querido tener un detalle especial. La corporación municipal ha regalado unas rosas a todas las madres presentes en la plaza como homenaje en su día.