La Catedral de Ciudad Rodrigo ha acogido una solemne eucaristía presidida por el obispo José Luis Retana en honor a San Isidoro de Sevilla. La celebración busca consolidar el arraigo de los fieles y rememorar el histórico patronazgo del santo sobre la diócesis mirobrigense.
La seo civitatense alberga una eucaristía especial en honor a su patrón, cuya festividad litúrgica marca el calendario el 26 de abril. La iniciativa busca consolidar el arraigo de los fieles con su comunidad religiosa a través del recuerdo de este histórico protector.
Para conmemorar esta fecha tan señalada, el obispo de Ciudad Rodrigo y Salamanca, José Luis Retana, ha presidido una solemne misa en la Catedral mirobrigense. El acto religioso ha contado con una notable respuesta por parte de la ciudadanía local.
Junto al prelado, han asistido a la celebración las autoridades locales, mandos de La Guardia Civil y Polícia Local, miembros de la Curia de la Diócesis y un gran número de fieles que han querido sumarse a este homenaje al patrón.
La intención principal de la institución eclesiástica con esta convocatoria es instaurar de forma permanente la celebración de San Isidoro de Sevilla. Tal y como han señalado, el objetivo es honrar su memoria "como Iglesia particular que peregrina en esta tierra" y, al mismo tiempo, afianzar el "sentido de pertenencia a la comunidad diocesana".
El vínculo entre el santo y la Diócesis Civitatense se remonta a la segunda mitad del siglo XII, en un contexto histórico marcado por los conflictos territoriales en la península ibérica.
Según recuerda la propia Diócesis, la tradición señala que San Isidoro anunció a un canónigo de la Colegiata de San Isidoro de León que la plaza de Ciudad Rodrigo iba a ser invadida inminentemente por las tropas musulmanas.
Ante esta advertencia, el religioso se trasladó rápidamente hasta la localidad de Benavente para informar de la delicada situación al rey Fernando II de León. Tras recibir el aviso, el monarca se encaminó con sus tropas para defender a la población mirobrigense de la invasión, forjando así el patronazgo que ha llegado hasta nuestros días.