Los participantes recibían como obsequio una nevera portátil antes de comenzar la caminata en cualquiera de los dos recorridos dispuestos por la organización, y que finalizarán con un arroz a la zamorana para reponer fuerzas
Este domingo, 26 de abril, Sardón de los Frailes vivía su V Marcha de Senderismo ‘Los Secretos del Embalse’, evento solidario este año a beneficio de la Asociación de Familiares de Enfermos Mentales Crónicos de Salamanca (AFEMC) y en el que tomaban la salida 250 senderistas.
Tras formalizar la inscripción y recibir de la organización una pequeña nevera portátil como obsequio conmemorativo de esta edición, la salida se daba pasadas las 10:30 horas en el Centro Turístico municipal en un día completamente soleado y más propio de principios del verano. Naturaleza, aire puro y una experiencia diferente en pleno corazón del entorno del bajo Tormes era el escenario.
La propuesta del Ayuntamiento de Sardón de los frailes invitaba a los participantes a sumergirse en un recorrido donde el verdadero protagonista es el paisaje, el embalse y su entorno natural ofrecen estos días una estampa difícil de olvidar, con el agua marcando el camino trazado en una jornada pensada para desconectar de la rutina y reconectar con lo esencial.
Tras la salida del Centro Turístico, los senderistas se adentraban en el casco urbano del pueblo para bordear el parque de la fuente y salir a continuación en busca de los secretos del embalse con un entorno donde encinas y carrascos dibujaban el camino. A cada paso, el aroma a tomillo y romero acompañaría a los senderistas en una experiencia sensorial que va mucho más allá de lo deportivo.
Además, la organización había previsto una parada a mitad de recorrido para reponer fuerzas y disfrutar de las vistas del embalse, que este año se presenta especialmente protagonista, pues permitía a los participantes acercarse a la orilla y sentir el agua, convirtiendo la ruta en una experiencia aún más especial.
Con dos recorridos de 6 y 12 kilómetros, para que nadie se quedase sin disfrutar de esta jornada de naturaleza y convivencia, al regreso al Centro Turístico a los senderistas les aguardará un buen plato de arroz a la zamorana, un menú contundente para restablecer las calorías consumidas.
Como broche final, la jornada ofrecerá un merecido momento de relax con acceso a la piscina climatizada, ideal para recuperarse tras la caminata y cerrar el día con una sensación de bienestar total.