La subdelegada del Gobierno en Salamanca, y presidenta de la Fundación Inés Luna, ha supervisado la restauración del lienzo monumental 'La Asunción de la Virgen'. Los trabajos, financiados con 63.000 euros por la Fundación Inés Luna Terrero, buscan frenar el deterioro de la obra y confirmar si pertenece al pintor barroco Juan Martín Cabezalero
La subdelegada del Gobierno en Salamanca y presidenta de la Fundación Inés Luna, Rosa López, ha comprobado 'insitu' este lunes los trabajos de recuperación del lienzo de 'La Asunción de la Virgen', obra monumental de más de cuatro metros de altura y que pertenece a la Parroquia de Vitigudino. El proyecto, que se desarrolla en el taller salmantino Uffizi, busca frenar el deterioro de la pieza y confirmar su atribución al pintor barroco Juan Martín Cabezalero.
El proceso de recuperación de 'La Asunción de la Virgen' avanza a buen ritmo en la capital salmantina. Tras su histórico traslado el pasado mes de noviembre desde la iglesia de Vitigudino, los especialistas trabajan ahora directamente sobre el lienzo para devolverle su esplendor original.
La subdelegada del Gobierno ha conocido de primera mano el estado de esta intervención durante una visita a las instalaciones de Uffizi. Durante el recorrido, ha podido comprobar la complejidad técnica que exige una pieza de estas características, que alcanza los 4,45 metros de alto por 3,15 de ancho.
La actuación cuenta con una financiación de 63.000 euros, concedidos íntegramente por la Fundación Inés Luna Terrero. Esta inyección económica resulta fundamental para salvar una joya del patrimonio artístico comarcal que presentaba un estado crítico de conservación tras más de un siglo colgada en el muro norte del templo.
Uno de los grandes alicientes de este proyecto de restauración es el estudio histórico y científico paralelo que se está llevando a cabo. Los expertos buscan confirmar de manera definitiva si la obra pertenece a Juan Martín Cabezalero, un destacado discípulo de Carreño de Miranda.
Según ha detallado la Subdelegación del Gobierno, hasta el momento la autoría no está confirmada oficialmente. Si los análisis técnicos ratifican que los trazos corresponden a este pintor fallecido a los 28 años, la parroquia de Vitigudino se consolidaría como poseedora de una pieza clave del Barroco madrileño.
Los profesionales del taller Uffizi están realizando un trabajo muy minucioso sobre la tela. El diagnóstico inicial ya reveló la existencia de desgarros, tensiones estructurales y pérdidas significativas de policromía, problemas que se habían visto agravados por la oxidación de los barnices y repintes antiguos.
Cabe recordar que la obra llegó a la villa en 1916 gracias a una donación de Luis Carvajal y Melgarejo, marqués de Puerto Seguro. Su desmonte a finales de 2025 requirió un complejo operativo mecánico y de embalaje para garantizar la integridad de la pintura durante su viaje hasta Salamanca.
Los vecinos de la localidad esperan ahora la finalización de esta fase de laboratorio y taller para poder contemplar de nuevo la obra, no solo con su estética recuperada, sino con su identidad artística plenamente estudiada.