La jornada ha destacado por la tradicional subasta de roscas en el castro vetón, los festejos taurinos y el emotivo recuerdo de El Mariquelo a su yegua Bailadora fallecida hace una semana
Yecla de Yeltes conmemora este Lunes de Aguas la jornada central en honor a la Virgen del Castillo. La devoción marca un día que combina los actos religiosos en el castro vetón, donde las pujas por las tres roscas ofrecidas a Nuestra Señora han alcanzado los 950 euros, también con un emotivo homenaje de El Mariquelo a su yegua 'Bailadora' y los tradicionales festejos taurinos en la plaza con el II Torito de Cajón del Lunes de Aguas.
La programación de este 13 de abril ha comenzado por la mañana con la tradicional procesión en romería, que ha acompañado a la imagen hasta su ermita, seguida de una solemne misa gregoriana. Los vecinos han respondido de forma masiva a la convocatoria del día grande de estas celebraciones. Ya por la tarde, el fervor se ha trasladado nuevamente al entorno del santuario con el rezo del rosario. La ceremonia ha estado oficiada por los párrocos José Antonio Andújar y Francisco Fraile, y ha contado con la presidencia de los mayordomos de este año, Óscar Vicente y Eva Sánchez.
Tras la liturgia, la imagen ha sido ubicada sobre el altar instalado en el histórico castro vetón de Yecla la Vieja. En este enclave privilegiado se ha desarrollado el tradicional ofertorio, un momento de gran recogimiento encabezado por los propios mayordomos.
El apartado musical ha corrido a cargo de El Mariquelo y su grupo de charros, quienes han interpretado varias charradas en honor a la Virgen. Durante su actuación en el ofertorio, Ángel Rufino de Aro ha protagonizado el momento más conmovedor de la jornada al rendir tributo a su yegua 'Bailadora', fallecida a los 33 años el pasado Lunes de Pascua, un momento que pasaba inadvertido para el público allí presente pero que El Mariquelo lo llevaba escrito en sus ojos. Con la mirada puesta en la Virgen del Castillo, El Mariquelo ha despedido a la que ha sido su compañera durante más de tres décadas.
De este modo, el folclorista ha querido recordar a la que ha sido su fiel compañera desde su etapa en la Brigada Paracaidista, donde realizó el servicio militar. Asimismo, ha rememorado momentos como su participación en la Cabalgata del Reino en Valencia, formando parte de la comitiva representante de Castilla y León.
Por otro lado, el público asistente, ajeno a los recuerdos de El Mariquelo, vivía con entusiasmo y gran espectación la esperada subasta de las tres roscas ofrecidas por los mayordomos. La generosidad de los devotos se ha hecho patente durante las pujas, demostrando el compromiso de los vecinos con el mantenimiento de sus tradiciones. El primero de los bollos se adjudicaba por 300 euros, mientras que la segunda elevaba la cifra hasta los 350 euros. La tercera y última rosca cerraba la subasta alcanzando tasmbién los 300 euros.
Una vez finalizados los actos en el castro, la Virgen del Castillo ha regresado a sus aposentos en la ermita, donde permanecerá a la espera de un nuevo año.
Casi al mismo tiempo que concluían los actos religiosos, la plaza del pueblo se llenaba de ambiente para acoger la vertiente lúdica de la festividad. El público ha abarrotado los remolques para presenciar la segunda capea de vaquillas y la suelta del esperado Torito de Cajón del Lunes de Aguas. En el festejo se han lidiado al estilo tradicional tres vacas y un añojo pertenecientes a la ganadería de Eduardo Martín Cillero. Las reses han dado un excelente juego sobre el albero, permitiendo el lucimiento de los aficionados a los recortes y al toreo de a pie.
La intensa jornada de este lunes concluirá durante la noche con la actuación musical de la orquesta Tymanfaya. Tras este día grande, el municipio hará una pausa hasta el próximo fin de semana para despedir oficialmente sus celebraciones.
El programa se cerrará el sábado 18 de abril con una jornada de convivencia que incluirá una comida popular, accesible mediante un ticket de cinco euros. La tarde estará animada por la charanga El Tinglao, patrocinada por las peñas, y el broche definitivo lo pondrá una última verbena a cargo de la orquesta Voodoo en la Plaza Mayor.